
Una entidad federal de apelaciones dictaminó en junio pasado que la gestión encabezada por el magante republicano desvió indebidamente dos mil 500 millones de dólares del dinero asignado al programa antidrogas del Pentágono para construir más de 160 kilómetros de muro fronterizo.
El tribunal dijo que solo el Congreso podía aprobar tal transferencia.
De cualquier forma, el caso no será debatido antes del invierno y queda por ver qué pasará si el demócrata Joe Biden gana las elecciones del 3 de noviembre.
Trump ordenó el uso del dinero del Departamento de Defensa el año pasado después de una pelea por su presupuesto que llevó a un cierre parcial del Gobierno.
Más tarde, declaró una emergencia nacional para desviar fondos de otros departamentos y guiarlos al proyecto fronterizo.
Los opositores al muro, incluido el grupo ambientalista Sierra Club (SC) y algunas comunidades fronterizas, dijeron que el mandatario no puede gastar más de lo que el Congreso autorizó.
La Unión Americana por las Libertades Civiles demandó a la administración nacional, en nombre del SC y de una colectividad de grupos llamada Southern Border Communities Coalition.
‘No hay una emergencia que requiera el uso de las fuerzas armadas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, y la construcción de un muro fronterizo no es necesaria para respaldar dicho uso de las fuerzas armadas’, se lee en la demanda.
‘Las especies en peligro de extinción podrían desaparecer de nuestra frontera sur, mientras que los frágiles paisajes son diezmados por este destructivo e inútil proyecto de vanidad’, expresó a su vez Gloria Smith, abogada gerente del SC.









