Rafael Martínez conquistó Puebla y se proclamó ganador de la séptima fecha del Campeonato Nascar Toyota Series, que contó con una gran respuesta de los aficionados, que desde temprana hora registró un lleno en sus gradas.
Con un tiempo de 2:14.44, el piloto de la escudería Canel’s se apoderó de la bandera a cuadros en el territorio poblano, sin embargo, lograr este triunfo no fue nada fácil tuvo que batallar con los accidentes que se registraron en el óvalo y que poco a poco lo fueron rezagando a las últimas posiciones.
Y es que la carrera fue muy accidentada, desde la vuelta 28 se registró la primera bandera amarilla por el golpe que tuvo en el muro de contención Rogelio López, quien tuvo que abandonar la prueba, así como Luis Felipe Montaño, quien también tuvo un choque, sin embargo, el más peligroso se presentó al arranque de la vuelta donde cuatro vehículos fueron los involucrados, por querer ganar el arranque de Rubén García, se estrellaron contra el muro Jaimes Nides, Rubén Pardo, Rafael Vallina y Daniel Suárez por lo que apareció la bandera roja en el escenario.
Para el reinicio de actividades, el regiomontano se apoderó de la punta y así imprimió velocidad para quedarse con el pódium, «fue una gran carrera afortunadamente las cosas se dieron a nuestro favor rompiendo con la racha de victoria con diferente ganador, ahora somos los primeros en hacerlo y doy gracias».
Ésta es la segunda victoria del piloto, la cual la dedicó a su padre «creo que dimos un buen regalo a todos los papas en su día».
El piloto logró ubicarse en el quinto sitio del campeonato, por lo que es un serio contendiente a disputar el «desafío Nascar», aunque para ello, las últimas cuatro fechas serán importantes, «tenemos la carrera de Monterrey que será clave y de ahí mantenernos en el top 5 será importante».










