Para que una imagen seduzca la mirada del diplomático, fotógrafo y coleccionista brasileño Joaquim Paiva, debe ser provocadora, desequilibrante, de vanguardia y corajuda. «Una fotografía en la que el fotógrafo está comprometido con su visión sin importar si le va a gustar o no a los demás. Una fotografía osada», dice el autor del libro Foto instantánea. Recuerdo de Brasilia que será presentado el viernes 8 de agosto en el Museo de Arte Moderno.
La obra es una publicación bilingüe (español-portugués) editada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Centro de la Imagen y el Centro Nacional de las Artes, la cual contiene una selección del trabajo que este fotógrafo captó a lo largo de 40 años de continuas visitas, de Río de Janeiro a Brasilia, donde los protagonistas son la arquitectura, las mujeres en el carnaval, los niños y jóvenes en un balneario público, los vendedores y los personajes urbanos en general.
Joaquim Paiva llegó a Brasilia en 1970, cuando tenía 24 años de edad, para asumir sus funciones como diplomático, pero a la par de esa obligación comenzó a hacer fotografía de esa ciudad, la cual comenzaba su proceso de modernización. Cuenta que su fascinación por la fotografía surgió cuando tenía cinco años de edad y su madre le mostró fotos de su padre, quien había fallecido cuando él tenía menos de tres.
«Desde muy temprano y de manera emotiva se dio mi contacto con la fotografía, ya que estaba ligada a una pérdida. Esa circunstancia probablemente explica mi dedicación, mi amor, mi pasión por la fotografía, la cual me ha acompañado a lo largo de mi vida», señala el fotógrafo.
En 1977 inició una colección de fotografías, la cual a la fecha asciende a 2 mil 900 imágenes de más de 350 autores brasileños y extranjeros. En 2005 donó mil 961 fotografías de esa colección al Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro. El plan, revela, es donar el resto de la colección porque está seguro que es la manera de contribuir a la historia de la fotografía en su país.
El libro Foto instantánea. Recuerdo de Brasilia contiene 304 fotografías de su trabajo personal. El hecho de que el libro tenga tantas imágenes se explica porque es un fotógrafo interesado en el tema del flujo y quiso provocar una inundación de imágenes que es muy propia de nuestra época. «Me parecía que este flujo de muchas imágenes sería interesante para intentar que el lector se dé un tiempo para ver fotografías».
En entrevista, Paiva explica que para él la fotografía no es necesariamente sinónimo de realidad. «Más que el documento de la realidad, es un cierto clima, una atmósfera, un cierto estado del espíritu, una belleza, un instante, algo raro, poco visto, un sentimiento, una emoción. El problema de la fotografía es que está tan vinculada a una comprobación de la realidad que cuando la gente no ve esta comprobación se queda sin entender. Es exactamente ahí que me gusta estar, en esa fotografía que no se sabe si es o no verdad ¿Qué es la verdad? Esa ambigüedad de diversas interpretaciones me encanta».
En cuanto a su gusto por el coleccionismo de la fotografía, asegura que le encantan las imágenes provocadoras, desequilibrantes, de vanguardia y corajudas, una fotografía osada. «El ser osado no es necesariamente mostrar el desnudo o la sangre, es el coraje que una mujer o un hombre tienen para mostrar lo que es, es una afirmación y es muy difícil afirmarse en comparación con lo que la sociedad quiere que uno sea, con lo hegemónico, con la represión, la educación o la religión que te dicen lo debe ser.
«El artista debe ser una persona que a través de su obra, más personal o menos personal, más documental o menos documental, tenga el coraje de provocar, de ser distinto de lo que hacen los otros y con su fotografía haga algo, que promueva un cambio en la mentalidad de los espectadores. No es exactamente que uno crea que con cada fotografía que hace va a cambiar el mundo, pero que un poco de esta inquietud sea parte del trabajo y sea consciente con el tiempo que vivimos», dice.
La presentación del libro Foto instantánea. Recuerdo de Brasilia contará con la participación del autor, el arquitecto Axel Arañó y Alejandro Castellanos, investigador y exdirector del Centro de la Imagen. Se llevará a cabo el viernes 8 de agosto, a las 19:00 horas, en el Museo de Arte Moderno. La entrada es libre.









