Los cuidados paliativos son medidas que se aplican a todos los pacientes -sin importar edad ni sexo-, que se encuentran en fase terminal, es decir, con una enfermedad incurable, avanzada, progresiva para proporcionarles atención integral que ayude a su bienestar y a una muerte digna.
Los objetivos de los cuidados paliativos son: mejorar la calidad de vida de los pacientes en el ámbito emocional, espiritual y físico, en donde sea que se encuentre el enfermo, así lo explicó Cirila López Fernández, subjefe de Trabajo Social en el Hospital de Especialidades “San José” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Puebla.
Otros objetivos son: controlar el dolor, proporcionar información adecuada, respetar la autonomía del enfermo, el manejo del duelo y ofrecer apoyo a los cuidadores y familiares.
La especialista expuso que el equipo profesional para llevar a cabo los cuidados paliativos está constituido por el personal médico, las enfermeras, trabajadoras sociales, y psicólogos especialistas en tanatología.
Los cuidados paliativos se caracterizan por que el paciente se encuentre aseado, uñas cortadas, rasurado, bien alimentado, tenga una cama cómoda, sabanas limpias, pero sobre todo que su dolor se minimice con medicamentos.
La especialista enfatizó la importancia de los cuidados paliativos para que el paciente tenga una muerte digna y la familia sobrelleve este proceso sin descuidar a cada integrante. “Es conveniente que el paciente muera dando sus indicaciones, en su cama y con sus seres queridos”, dijo.
En el IMSS-Puebla se cuenta con el programa ADEC (Atención Domiciliaria a Enfermos Crónicos) que contribuye con los cuidados paliativos. Este se enfoca en brindar ayuda a los pacientes en su domicilio con enfermedades crónicas o terminales.
Se conforma por un equipo multidisciplinario en el que participa un médico internista y una enfermera con conocimientos de tanatología para orientar a los familiares y al enfermo ante este proceso de duelo, también con un operador que los transporta.
Dentro del programa ADEC se atienden un promedio de 150 pacientes anuales y son visitados aproximadamente 20 pacientes diarios. La subjefe de trabajo social finalizo haciendo hincapié en que es más importante la calidad que la cantidad cuando se trata de los últimos días de vida de los pacientes terminales.









