Teherán.- El seísmo de 5,7 grados en la escala de Richter que sacudió hoy zonas del suroeste iraní causó por lo menos siete muertos y 30 heridos, reportaron fuentes oficiales.
La sacudida fue localizada en la ciudad de Borazjan, en la provincia de Bushehr, precisó el director de la Organización de Administración de Crisis, Hassan Qadami, quien mencionó asimismo daños en edificios y la interrupción del servicio eléctrico en algunas zonas estremecidas por el movimiento telúrico.
Bushehr es una demarcación colindante con el golfo Pérsico y el terremoto fue percibido a las 17:21 hora local a relativa corta distancia de la central nuclear en esa provincia.
Este es el segundo seísmo que sufre la misma provincia después del ocurrido el pasado 9 de abril en la ciudad de Kaki, con una fuerza superior a los seis grados, el cual costó la vida a 37 personas y severas pérdidas materiales, acorde con los reportes de medios oficiales.
La fuerza de aquel terremoto, ubicado a 10 kilómetros de profundidad, resultó tan violenta que sus efectos fueron percibidos en países árabes localizados en la ribera occidental del golfo tales como Catar, Bahrein, Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos, en los cuales se registraron escenas de pánico.
Temores de una fisura en la central electronuclear fueron desestimados por las autoridades y por los constructores rusos, según los cuales la instalación está concebida para soportar embates aún mayores.
La República islámica de Irán esta asentada en un entramado de fallas geológicas que la hace proclive a sufrir frecuentes sacudidas, algunas de las cuales resultan devastadoras en términos de víctimas humanas y pérdidas materiales.









