
Ottawa.-Los temas que complican los esfuerzos de Estados Unidos, México y Canadá para renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) volverán a emerger durante la próxima ronda de conversaciones.
El sexto encuentro de los negociadores de los tres países tendrá lugar en Montreal del 23 al 27 de enero de 2018.
Del 17 al 21 de noviembre sesionó en México el quinto de estos encuentros, aprovechado por las partes para analizar temas más consensuados y donde estuvieron ausentes los jefes de delegaciones.
Sin embargo, se estima que para la cita en Montreal aflorará el sistema de administración de suministros que protege la industria láctea canadiense, tema que divide profundamente a Canadá y Estados Unidos.
Los estadounidenses piden la eliminación completa del sistema, que afecta a las importaciones de productos lácteos canadienses con un arancel del 270 por ciento, recordó Radio Canadá Internacional.
Asimismo, Washington insiste en aumentar significativamente la cantidad de componentes vehiculares fabricados en Estados Unidos, un requisito al que se oponen Canadá y México.
Para garantizar que la importación de estos vehículos no esté sujeta a aranceles estadounidenses, los negociadores pidieron durante la cuarta ronda de renegociación -en Arlington, Virginia-, que el 50 por ciento de las piezas de estos automóviles se fabricaran exclusivamente en Estados Unidos.
Al mismo tiempo, la ley Buy American, un decreto firmado en abril por el presidente Donald Trump, cuyo objetivo es alentar la compra de productos estadounidenses, también tiene descontentos a las otras dos naciones integrantes del pacto trilateral firmado en 1994.
México y Ottawa desean que esta medida sea reevaluada a fin de permitir que sus empresas tengan más oportunidades de contratos públicos en Estados Unidos, especialmente para proyectos de infraestructura lucrativos, destacó la fuente.
Para el año próximo están programadas las elecciones presidenciales mexicanas y los comicios legislativos estadounidenses, eventos que a juicio de expertos centrarán la atención de ambos gobiernos y hará decrecer el interés en solventar la renovación del Tlcan.
Cada vez las conversaciones se han vuelto más difíciles, sobre todo tras las demandas de Estados Unidos para que Canadá y México eliminen protecciones a sus productos, algo que estas naciones consideran inaceptable y más allá de la línea roja permisible.









