Washington.- El Senado de Estados Unidos recibió hoy, por primera vez, una propuesta para impulsar la anexión de Puerto Rico como un estado más de la Unión.
La propuesta, presentada por el senador demócrata de New México, Martin Heinrich, establece los mecanismos para admitir a la isla caribeña como un estado más, siempre y cuando así lo decidan los puertorriqueños en una consulta previa avalada por Washington.
Heinrich es miembro de la mayoría demócrata en el Senado federal y forma parte de la Comisión de Energía y Recursos que tiene jurisdicción sobre los asuntos del estatus de la isla.
El Proyecto de Ley para la resolución del estatus de Puerto Rico propone preguntar a los habitantes de la isla: ¿Usted quiere que Puerto Rico sea admitido como un estado de Estados Unidos?
De imponerse el Sí, el presidente norteamericano deberá someter la legislación al Congreso en un periodo de 180 días para que la isla sea admitida como un estado en igualdad de condiciones respecto al resto.
Esta es la primera vez que se presenta un proyecto para la admisión de la llamada Isla del Encanto en la Cámara alta, si bien en la Cámara de Representantes existe otro similar presentado por Pedro Pierluisi, líder del opositor Partido Nuevo Progresista (PNP) y representante de Puerto Rico en el Capitolio.
El recién firmado presupuesto federal incluye un monto de 2,5 millones de dólares para financiar el proceso asociado a la organización de un plebiscito sobre el estatus de Puerto Rico.
Tras la guerra de 1898, Estados Unidos arrebató a España sus posesiones coloniales de Puerto Rico, Cuba, Filipinas y Guam.
En 1952 la isla recibió la denominación de Estado Libre Asociado.
Puerto Rico padece una aguzada crisis económica con un endeudamiento de cerca de 70 mil millones de dólares y una tasa de desempleo cercana al 15 por ciento.
Estos fenómenos, para algunos analistas, responden al estatus actual de la ínsula, que se autogestiona a nivel interno, pero carece de competencias en ámbitos como política monetaria, comercio exterior o relaciones internacionales, rectoradas en Washington.
Durante la más reciente consulta sobre el estatus de la isla, el 6 de noviembre de 2012, el 61,1 por ciento votó por la anexión a Estados Unidos, el 33,3 por ciento por el Estado Libre Asociado Soberano, entendido como una relación entre iguales, y el 5,5 por ciento optó por la independencia.









