El género documental goza cada vez de mayor gusto entre los cinéfilos porque en sus historias suceden cosas que superan cualquier ficción; saber que se trata de sucesos increíbles y dramáticos que le ocurrieron a alguien más permite que la gente se apropie de ellos, de ahí los meritos de Ignasi M. (España, 2013), una película «con temas universales que la gente hace suya» señaló el protagonista Ignasi Millet durante la función especial que tuvo lugar la noche del jueves 27 de marzo en la sala 10 Luis Buñuel de la Cineteca Nacional.
El reconocido museógrafo catalán narra de viva voz y en complicidad con su familia a manera de catarsis, las vicisitudes que tuvo que sortear, al igual que otras familias, debido a la crisis económica europea, así lo expresó el propio Millet en una charla que sostuvo con el público reunido en el complejo cinematográfico del Conaculta.
Se trata del filme número 25 del realizador catalán Ventura Pons, quien luego de un receso en el género, regresa al documental con esta trama que habla del miedo que tenemos a contar ciertas cosas y al ¿Qué dirá la gente? «Es sobre un personaje poliédrico que habla de muchos temas como la responsabilidad de ser padre y buen hijo; de la salud; de la política y, de sus problemas personales» dijo el protagonista del filme.
Ignasi Millet fue dueño de una empresa de montaje museístico y restauración con años de bonanza, que terminaron debido a la crisis española; para intentar salvar su empresa tuvo que hipotecar su casa, la cual está a punto también de perder.
El protagonista es seropositivo y participa en un programa de ensayo clínico por el que diariamente debe tomar más de 20 pastillas distintas; su padre, recluido en una residencia, ha intentado suicidarse varias veces; su madre se queja de que su matrimonio fue siempre un fracaso; su ex esposa se mueve en silla de ruedas debido a la polio, que la puso al borde de la muerte al dar a luz dos veces, ella recientemente ha descubierto que es lesbiana.
Los dos hijos de Millet, al igual que él se dedican al arte y al diseño; mientras uno se considera afortunado y feliz de tenerlo como padre; el menor, que se ha hecho muy religioso y está seguro que la vida de su padre está llena de pecados.
El museógrafo señaló que el documental, más que una historia sobre su vida y su familia, es la de un grupo de gente valiente con problemas cotidianos y reales; con la fuerza suficiente para contarlos ante una cámara «Sin las personas que hablan y narran sus propios problemas, simplemente el filme no existiría».
Ignasi explicó que desde el principio se planteó junto con el director Pons de la necesidad de documentar algo que fuera interesante y al mismo tiempo útil, tanto para el protagonista y su familia, como para el público en general «algo que motivara a las personas a afrontar sus problemas con buena cara; una fórmula que a él y a los suyos les ha funcionado bien».
«Creo que la vida se trata de retos a enfrontar cada día, pero a veces los dolores que tenemos nos dejan muy de lado, sin embargo, todo el tiempo que se pierde en recuperar la fuerza, es tiempo que te pierdes de vivir», reconoció.
Precisó que el objetivo de la película no fue que todo el mundo sea como él, ni mucho menos, sólo se trata de un punto de reflexión sobre las cosas que pueden pasar en la vida, buenas y malas y cómo van a ser enfrentadas.
El protagonista señaló que el proceso del documental empezó con una emotiva entrevista de tres horas que le hizo Ventura Pons, su amigo desde hace 28 años, a partir de la cual se desarrolló el guión y la estructura. Luego siguió con el formato de entrevista de él a sus seres cercanos.
La forma de narrar por parte del protagonista; su capacidad de compenetrarse con la cámara, dejando de lado al director, hacen pensar que se trata de un autoretrato, lo cual habla no sólo de la grandeza de Pons para dirigir, sino de la gran amistad que los une al saber llevar la historia de su amigo, justo por donde ambos querían: el retrato perfecto de un ser que, a pesar de las circunstancias adversas, sale a flote gracias al cariño de la gente que lo rodea y de sus incansables ganas de vivir y ser feliz.
Esta noche se llevará a cabo una conversación entre Ignasi Millet y Enrique Torre Molina, activista y blogger sobre derechos humanos, a las 19:00 horas, en la Sala 4 Arcady Boytler, de la Cineteca Nacional. Entrada libre.










