Washington. Autoridades policiales de una comunidad cercana a la ciudad estadounidense de Atlanta abatieron a un hombre fuertemente armado que presuntamente pretendía ingresar a una corte judicial.
El sujeto portaba explosivos y un rifle de asalto para supuestamente usarlos en el juzgado del poblado de Cumming, pero fue baleado por un agente, confirmó Robin Regan, vocera del departamento del sheriff del condado de Forsyth, en declaraciones a la cadena televisiva CNN.
El oficial también resultó herido durante el intercambio con el pistolero, agregó.
El incidente ocurre menos de 24 horas después del tiroteo ocurrido en una universidad de Seattle, en el occidental estado de Washington, con un saldo de un muerto y tres heridos.
Los tiroteos y hechos violentos resultan comunes en Estados Unidos donde más de 300 millones de armas, incluidos fusiles de asalto, se encuentran en poder de la población.
En los últimos años, las armas y su control conforman un tema que polariza a los estadounidenses.
La mayoría de los demócratas apoyan el aumento de los controles, mientras los republicanos se oponen.
Hasta ahora los intentos del Congreso de establecer requisitos de revisión de antecedentes penales y otras normas para poner coto a la venta de armas en el país fracasaron por la oposición de sectores conservadores y el fuerte lobby de la Asociación Nacional del Rifle.









