TEZIUTLAN PUE.-Finalmente se da una contienda democrática en una delegación cooptada históricamente por la supervisión escolar, la D-II-103, donde a pesar del esfuerzo de algunos docentes por crear una corriente de opinión propositiva, aun la inercia del silencio se mantuvo.
En una asamblea delegacional plagada de irregularidades como coacción a docentes por directores para que no hicieran promoción de sus posturas ideológicas, hasta la actitud del C. Profr. Jesús Cortes Moreno quien presidio la asamblea quien en un claro desconocimiento del estatuto del sindicato que representa tuvo que ser en la propia asamblea le mostrara lo que el estatuto, Ley Orgánica del Sindicato, mandata en el desarrollo de la propia asamblea.
Los logros de romper inercias de silencio quedan ahora en manos de esta delegación que además de su propio trabajo sindical deberá transparentar los claroscuros de esta zona de bachilleratos mismos que aun están sujetos a investigación administrativa y que lesionan los derechos de los trabajadores como los casos de nepotismo con la esposa y hermano del supervisor quienes en clara violación a la ley de Responsabilidad de los Servidores Públicos fueron comisionados para ser apoyos técnicos de zona, los recursos presupuestales de las escuelas que no llegan a los planteles.
Las horas que de los recursos PRODET que no llegan a los centros de trabajo completas, las comisiones de directores sin escalafón, las cooperaciones de 95 pesos por alumno para “supervisión” de los que no hay rendición de cuentas y que contrario a las indicaciones de SEP maneja directamente la autoridad educativa y no los padres de familia.
Para concluir esta delegación tiene la obligación moral e institucional de transparentar estas irregularidades y definir un trabajo sindical que recupere el valor social del propio magisterio.
JOSE MARIN BAUTISTA









