Mérida, YUC. El presidente ejecutivo del Festival Internacional de la Cultura Maya, el maestro Jorge Esma Bazán se expresó sobre el contenido, importancia y significado que tiene el festival dedicado en ésta su tercera edición a la arquitectura en el tiempo y el paisaje del Mayab.
El escenario donde convergen el pasado y el presente entre las sociedades ancestrales y los mayas de hoy es el principal motor para la reflexión, dijo Jorge Esma Bazan, «la esencia es mantener el orgullo de lo maya difundir lo maya propiciar y promover el turismo cultural a través de lo maya»
El público infantil y juvenil guarda un lugar muy importante para el director del festival, es por eso que un gran número de actividades fueron diseñadas exclusivamente para ellos. El Centro del Niño Yucateco, único en su tipo, alberga u expone los diez mejores murales realizados bajo la dirección de Ofelia Medina; de la misma forma, 14 teatros y 40 parques han contado con diversas actividades dirigidas a este público. «Tenemos que motivar a los niños a sentirse orgullosos del espacio y territorio maya, de su origen, de su lengua, porque eso es lo que sostiene una cultura, su lengua».
En este sentido existe una preocupación para Jorge Esma Bazan, ya que si no se promueve la escritura en maya corre el riesgo de perderse. Actualmente la gente se ha concentrado únicamente en hablar la lengua mermando su crecimiento, es ahí donde el Encuentro de Escritores en Lenguas Mayas ha sido uno de los eventos fundamentales del festival al ser la permanencia de la imaginación y del pensamiento en maya colaborando al enriquecimiento del lenguaje mediante la creación literaria, comentó el maestro.
El presidente ejecutivo del FICMAYA resaltó también el valor que guardan las mesas redondas de investigadores, destinadas en su mayoría al análisis de la arquitectura maya en el ámbito comercial, político y social. Sin embargo parte de las características que definen y han hecho único al festival es la capacidad de poder articularse para dar cabida a distintas actividades evitando cerrarse a la especificidad de un área o una disciplina.
El festival viene a crear también una reflexión en políticas públicas tras el resurgimiento en la sociedad del sentir maya. «Ha surgido un movimiento telúrico, se ha renovado el orgullo de lo maya, el mundo ha volteado a verlo, lo que genera un movimiento de las políticas públicas para impulsar lo maya» comentó para finalizar Esma Bazán al hablar del nombramiento de Chichén Itzá como patrimonio de la humanidad.








