De acuerdo con el doctor Guillermo Enriquez Coronel, neurólogo y encargado de la Clínica de Párkinson del hospital de Especialidades «San José» del Instituto Mexicano del Seguro Social, esta enfermedad no se cura, pero los médicos del IMSS ofrecen distintas opciones de mejorar la calidad de vida del paciente a través de la cirugía de Párkinson, la cual tiene dos formas: el método ablativo y la estimulación cerebral profunda.
En cuanto al tratamiento con fármacos, indicó que se utilizan medicamentos paliativos que sustituyen a la sustancia que falla en la enfermedad de Párkinson que es la deficiencia de la Dopamina. Se han establecido fármacos nuevos.
Hasta el día de hoy no hay tratamiento que lo detenga y menos que lo cure, pero a través de la neurogenética y la ingeniería biomédica se están realizando estudios que implican la aplicación de determinados virus para modificar la información genética, por lo que se espera que en un futuro éste sea el tratamiento preponderante para detener e incluso curar el Párkinson.
Indicó que solamente una forma muy rara de Párkinson es hereditaria; «como neurólogo solamente he visto un caso de Párkinson de tipo hereditario en toda mi vida», dijo.
Las causa más comun es la edad mayor a los 60 años se presenta el Párkinson de tipo idiopático, así como la exposición a toxinas como insecticidas y hervicidas.
A los 60 años, el 0.3 por ciento de la población tiene Párkinson, pero a los 85 años el tres por ciento sufre de esta enfermedad, esto debido a que a mayor edad dejan de funcionar sistemas que protegen al organizmo de ciertas toxinas identificadas como precursoras del Párkinson.
Señaló que sún cuando no es posible diagnosticar la enfermedad a temprana edad, se sabe que de jóvenes los pacientes de Párkinson se caracterizaban por tener estados depresivos sin causa aparente, constipación o estreñimiento, trastornos en el sueño y trastornos a nivel olfatorio.
Finalmente, el doctor Enriquez Coronel mencionó que está ampliamente demostrado que ciertas drogas ilícitas generan Párkinson. Dichas drogas, en especial la droga llamada CRAK, contienen la neurotoxina que se llama MPTP.









