Roma.- El papa Francisco inauguró hoy la III Asamblea General del Sínodo de Obispos e instó a los participantes a mostrarse humildes ante los debate sobre cómo la Iglesia católica debe adaptarse a los tiempos modernos.
Hasta el 19 próximo cerca de 300 prelados, entre cardenales y arzobispos de todos los continentes, debatirán a puerta cerrada temas relacionados con el divorcio, el matrimonio, la unión libre, el aborto y el control de la natalidad, o contracepción, precisó Radio Vaticano.
Los sínodos no se crearon para debatir ideas brillantes y originales, ni para ver quién es más listo entre nosotros y, por ello, es preciso exponer cada postura desde la generosidad, la libertad verdadera y la creatividad humilde, afirmó el Sumo Pontífice.
De acuerdo con el citado medio, las palabras del Santo Padre llegan después de una discusión, en vísperas de la reunión, entre cardenales conservadores y progresistas, sobre la conveniencia de suavizar la prohibición de comulgar a los divorciados que contraen matrimonio por segunda ocasión.
Realizó, además, una advertencia sobre los riesgos de la codicia, del dinero y el poder, y la influencia creciente de los malos pastores, gobernantes y otras autoridades, quienes cargan sobre las personas responsabilidades no asumidas ni por ellos mismos.
Declaró que la familia es la piedra angular de la sociedad, parte integral del designio del amor de Dios por la humanidad, y por esa razón es preciso cuidarla.
Con anterioridad a este encuentro, se preparó un documento de trabajo basado en sondeos realizados en todas las comunidades eclesiásticas del mundo.
Ese Instrumentum Laboris, de 70 páginas, recoge, por primera vez, la opinión de los fieles, y en él se pone de manifiesto que para muchos existe una brecha entre la realidad y las enseñanzas de la Iglesia católica.
El informe destaca otros tópicos de interés que también se abordarán durante los debates, como la debilidad de la figura paterna, la violencia familiar sobre las mujeres y niños, la ludopatía, el alcoholismo o, incluso, los ritmos de trabajo intensos que impiden dedicar atención a los hijos.
Los 253 asistentes al encuentro, quienes proceden de regiones tan distintas como Asia, América Latina, África y Oceanía, serán los responsables de elaborar un documento para un segundo encuentro, dentro de un año, en el cual se presentarán las propuestas reformistas al Papa para su posterior aprobación.
El acto de clausura de la asamblea se efectuará dentro de dos semanas, con la beatificación del papa Pablo VI, quien, además de concluir el decisivo Concilio II, instituyó el Sínodo de Obispos.









