Washington.- El presidente estadounidense, Barack Obama, recibió hoy en la Casa Blanca al primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, un gesto interpretado como legitimación al gobierno surgido tras la destitución del mandatario Víktor Yanukóvich.
Obama centró su plática con Yatseniuk en la crisis de ese país y reiteró a su interlocutor que Washington desconocerá un próximo referéndum aprobado por el Parlamento de la república autónoma ucraniana de Crimea sobre su incorporación a la Federación de Rusia.
Además, advirtió a su par ruso, Vladimir Putin, sobre los supuestos costos de no adoptar «un camino diferente» en la crisis por Crimea.
Por su parte, Yatseniuk subrayó que Ucrania «es y será parte del mundo occidental».
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, había anticipado que la visita del premier se esperaba con interés en Washington, y dijo que el actual gobierno ucraniano «ha llenado responsablemente el vacío dejado por la repentina, apresurada y voluntaria salida» de Yanukóvich, quien denunció que en realidad fue víctima de un golpe de Estado.
El gobernante destituido alertó que la oposición, sublevada desde 2013, no cumplió ninguno de los acuerdos para una salida negociada al conflicto en ese territorio exintegrante de la desaparecida Unión Soviética.
A tal pacto se llegó el día antes de la expulsión de Yanukóvich, el pasado 21 de febrero.
Mientras tanto, un 56 por ciento de los estadounidenses expresó el rechazo a que su país se entrometa en la situación de Ucrania, reveló una encuesta del centro Pew Research.









