El Gran Premio de Japón no solo dejó a Kimi Antonelli como la gran figura del momento, también encendió las alarmas en la Fórmula 1 por temas de seguridad. Carlos Sainz alzó la voz tras el accidente de Oliver Bearman en Suzuka, asegurando que era una situación que ya se veía venir desde hace tiempo.
El piloto español de Williams, quien terminó en la posición 15, no dudó en señalar directamente a la FIA y a la FOM por no haber atendido advertencias previas sobre los riesgos del nuevo reglamento técnico, particularmente en lo relacionado con la gestión de energía y los adelantamientos.
“Llevamos tiempo avisando a la FIA y a la FOM de que un accidente así podía pasar, era una cuestión de tiempo. Hay que encontrar una solución”, declaró Sainz tras la carrera, visiblemente preocupado por lo ocurrido en el mítico trazado japonés.
El incidente se produjo en la curva Spoon, una de las más técnicas de Suzuka, cuando el británico Oliver Bearman perdió el control de su Haas mientras era presionado por el argentino Franco Colapinto. El impacto contra las protecciones generó tensión inmediata, aunque afortunadamente el piloto solo sufrió una contusión en la rodilla.
Para Sainz, este tipo de situaciones están directamente relacionadas con las nuevas reglas de la Fórmula 1, que han modificado la manera en que los pilotos gestionan la energía y ejecutan rebases, provocando maniobras más forzadas y potencialmente peligrosas en pista.
A pesar de la preocupación, el español también se tomó un momento para destacar el lado positivo, celebrando que Bearman no haya sufrido lesiones graves tras el fuerte impacto. “Me alegro mucho de que Ollie esté bien después del golpe”, comentó.
En lo deportivo, Sainz reconoció que el resultado en Suzuka fue el máximo posible dadas las condiciones del monoplaza. El madrileño destacó una buena salida y una estrategia acertada en pits como claves para completar una carrera sólida dentro de sus limitaciones actuales.
“Hoy sacamos el máximo provecho del coche. Fue nuestra mejor carrera posible en ese sentido, así que estoy contento”, explicó el piloto de 31 años, quien ha tenido un inicio de temporada irregular, aunque logró sumar puntos en China con un noveno lugar.
De cara al futuro, Carlos Sainz confía en que el parón en el calendario será clave para que Williams pueda entender mejor el comportamiento del coche y adaptarse al nuevo reglamento. El español considera que el equipo tiene margen de mejora de cara a las próximas competencias.
“Tenemos que aprovechar estas cinco semanas para llegar a Miami en una mejor posición y afrontar lo que queda de la temporada con más competitividad”, sentenció Sainz, dejando claro que, además de los cambios en seguridad, la evolución del rendimiento será clave en esta nueva era de la Fórmula 1.










