
El Presidente Norteamericano Donald Trump, nuevamente vuelve a presionar y amenazar a México en cuanto a su economía y soberanía nacional.
Mediante una orden ejecutiva, ordenó a los bancos e instituciones financieras norteamericanas, investigar el origen y destino de las remesas que envían nuestros compatriotas radicados en la Unión Americana, hacia México.
Impone un impuesto del 1% a cualquier transferencia de Estados Unidos hacia México, pero además ordena a los bancos norteamericanos a verificar la identidad de los emisores, quienes deben exigir identificación oficial (como Licencia de conducir) y número de seguro social y ITIN (número del pago de impuesto sobre la renta).
Conviene señalar que más de cuatro millones de mexicanos residen ilegalmente en el país vecino y que no cuentan con licencia de conducir, ni mucho menos con seguro social o el alta del pago de impuesto sobre la renta, lo que provocará una reducción enorme de remesas que reciben mensualmente mexicanos que tienen parientes en los Estados Unidos de Norteamérica.
El año pasado, por concepto de remesas, México recibió más de sesenta y dos mil millones de dólares, que corresponden al 3.5% del producto interno bruto en nuestro país.
Las medidas tomadas por Trump, harán caer el ingreso de remesas en perjuicio de quienes son beneficiados por estas y en consecuencia un deterioro en nuestra economía nacional, que ya se encuentra casi en un estado de recesión económica.
Por otro lado, Trump en la reunión del G7, en Francia dio a conocer ante las grandes potencias económicas del mundo, que México está gobernado por la delincuencia organizada y narcotraficantes, a los cuales los ha declarado terroristas.
En su discurso refirió que la Presidenta Sheinbaum, tiene miedo de combatir al crimen organizado, incluyéndose políticos que han sido señalados por el Departamento de Justicia de su país.
Comentó que el tráfico de drogas hacia su país por vía marítima ha reducido, pero no por vía terrestre.
En consecuencia de lo anterior, declaró la posibilidad del ingreso de policías y tropa estadounidense a territorio mexicano, lo que provocaría la transgresión a nuestra soberanía nacional.
La presidenta Sheinbaum se encuentra entre la espada y la pared, pues está siendo obligada a entregar a los políticos que fueron solicitados mediante proceso de extradición, entre ellos el Gobernador con Licencia Rubén Rocha Moya y 9 implicados más.
Si no lo lleva a cabo en próximos días, las peticiones del departamento de justicia, existen muchas posibilidades de la invasión del ejército norteamericano en territorio nacional.
¡Esperemos que esto no acontezca!!!
Doctor en Derecho
MIGUEL ÁNGEL TEJEDA ORTEGA.










