
Advierte el mandatario de la nación, Felipe Calderón Hinojosa, que en su Gobierno no habrá marcha atrás en la lucha en contra de la delincuencia organizada y el narcotráfico, por lo que dejó en claro que el Ejército continuará realizando operativos en diferentes puntos de la Republica, pues de retirarlos seria dejar el destino del país en manos de criminales y gavillas asesinas de ambición incontrolable y de perfidia manifiesta.
El retiro de las fuerzas del orden ante el crimen, significaría otorgarles licencia abierta para secuestrar, extorsionar e incluso matar a ciudadanos según su conveniencia y según su insaciable ambición, pues significaría renunciar al deber fundamental de proteger a las familias y dejar el destino del país en sus manos, afirmó
Afirmó que la Patria tiene desafíos, se enfrenta a enemigos que pretenden imponer sus reglas, acabar con la libertad de los mexicanos y con las instituciones libres de la República.
Dejó en claro que no se permitirá que los criminales y cobardes que roban, extorsionan, secuestran y matan a los mexicanos se sigan apropiando de la patria y envenenando a los jóvenes.
En la ceremonia del 149 aniversario de la batalla de Puebla, que se realizó en el monumento a Ignacio Zaragoza en la zona de los fuertes de Loreto y Guadalupe, Calderón Hinojosa afirmó que México es un pueblo capaz de superar el desanimo y enfrentar cualquier reto para salir adelante.
Así lo dijo al tomar protesta a jóvenes conscriptos del servicio militar clase 1992 anticipados y remisos, y mujeres voluntarias, además, colocó una ofrenda floral y realizó una Guardia de Honor en el Mausoleo del General Zaragoza.
Dijo que este 5 de mayo se celebró con júbilo, respeto y admiración uno de los momentos más gloriosos de la historia nacional.
Si los mexicanos de hoy podemos ver más lejos, es solo porque estamos parados sobre los hombros de aquellos gigantes, pues ciertamente hoy como ayer la Patria tiene desafíos, pues los mexicanos enfrentan enemigos poderosos que pretenden imponer sus reglas, acabar con la libertad de los mexicanos y con las libres instituciones de la República, afirmó.
El Ejecutivo de la nación, afirmó que los criminales son enemigos de las familias, la democracia, de las mexicanas y mexicanos de bien, son unos cobardes que roban, extorsionan, secuestran y matan a ciudadanos honrados y trabajadores, apropiándose de su patrimonio, envenenando a sus hijos para finalmente arrebatándoles la vida.
Señaló que aunque las acciones de la delincuencia han generado dolor y congoja ante sus víctimas y en los mexicanos, su Gobierno continuará luchando.
Afirmó que existen enemigos que quisieran ver a las tropas retroceder, además de que las instituciones bajen la guardia para dar simple y llanamente el paso a las gavillas de criminales.
Eso no puede y no va a ocurrir porque tenemos la razón, la Ley y la fuerza para ganar, porque no está a la altura del legado histórico la opción siquiera de considerar rendirse, claudicar y entregar al país, abandonar a su suerte a las familias mexicanas para que en las calles de México transiten criminales y gavillas asesinas de ambición incontrolable y de perfidia manifiesta, y no las autoridades instituidas democráticamente, aseveró.
Calderón Hinojosa, sostuvo que como Presidente de todos los mexicanos comparte plena y profundamente el dolor, la tristeza y la indignación que ha causado la delincuencia al arrebatar cobardemente la vida y la tranquilidad en muchos hogares del país.
No obstante, aseguró que es precisamente ese dolor y esa indignación lo que lo motiva a seguir adelante, esto a pesar de duda o desanimo que pueda haber comprensiblemente en muchas personas, pues se tiene que hacer acopio de fuerza para enfrentar y dominar el mal.
Los mexicanos de bien estamos en el mismo mando, y por eso la acción de los criminales, pues más allá de nuestras legitimas discrepancias, mas allá de puntos de vista que pueden ser divergentes, no podemos dividirnos, sino unirnos en nuestro propósito de consolidar un México de justicia, paz, seguridad y democracia, manifestó.
El Ejecutivo federal convocó a la sociedad, a los poderes de la Unión, gobiernos locales y todas las fuerzas políticas a mantener la unidad para seguir en contra de la lucha de la delincuencia organizada.
Y es que dijo que ninguna autoridad debe dejar a un lado el clamor de justicia de los ciudadanos, además ningún gobernante y representante debe rehuir a la responsabilidad para obtener beneficios políticos o eludir costos de la tarea que se cumple por deber.
Todos los mexicanos debemos tener Patria antes que partido, afirmó, por lo que exhortó a los jóvenes soldados del Servicio Militar Nacional a enaltecer siempre los más altos principios de la Patria, además de amarla y defenderla con toda su fuerza.
Dijo que todos los jóvenes de México, así como los ciudadanos inundados por el dolor y la desesperanza les recordó que ante el imponente despliegue del enemigo, Zaragoza dirigió a sus tropas para vengarlas, para que no se arrebatara la Patria.
Calderón Hinojosa, pidió a los soldados actuar como lo marca el Himno Nacional “un soldado en cada hijo de te dio”, pues la Patria tiene un soldado en todos y cada uno de los mexicanos.
«Como soldados de México debemos unir esfuerzos, para defender a México y llevarlo al futuro que sembraron pródigamente los héroes los héroes nacionales. Defendamos pues a México y que viva el general Ignacio Zaragoza», finalizó.
Cabe mencionar que en la ceremonia del aniversario de la Batalla del 5 de mayo el Ejecutivo federal estuvo acompañado por el Gobernador de la entidad, Rafael Moreno Valle.
Así también el Diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, Presidente de la Cámara de Diputados; el Senador Francisco Arroyo Vieyra, Vicepresidente del Senado de la República; el Ministro Luis María Aguilar Morales, Ministro de la Suprema Corte y Representante de la misma; el General Guillermo Galván Galván, Secretario de la Defensa Nacional y el Almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, Secretario de Marina, así como representantes de los Poderes de la Unión, así como de integrantes de su Gabinete.
GUADALUPE CRISANTO R.









