Durante la etapa de enamoramiento, el cerebro produce la feniletilamina, que es un neurotransmisor responsable de la capacidad de desear algo y tiene un comportamiento que proporciona sensación de placer, así lo dio a conocer la especialista en psiquiatría María Eugenia Torres Castillo, del Hospital General Regional No.36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla
Explicó que las personas enamoradas presentan signos y síntomas, como es la pérdida de peso, palpitaciones, inquietud, bajos en presión arterial, disminución del apetito y sueño.
Asimismo, la doctora Carrasco explicó que las sustancias como la norepinefrina y oxitocina son considerados mensajeros químicos del deseo sexual, manifiestos por los arrebatos sentimentales; en el hombre es a través de la producción de testosterona y en la mujer con los estrógenos, al mezclarse hacen que en los hombres se sientan cansados mientras que en las mujeres se vuelven cariñosas, protectoras y conversadoras.
La especialista puntualizó que durante la fase del enamoramiento se presentan factores como el olor y las feromonas, que suelen generar atracción en la pareja. Y cuando este amor se consolida se desarrolla como una relación tranquila, duradera y segura.
En el cerebro humano, radican tres aspectos importantes del amor: el deseo sexual, la atracción junto con el apego son factores que impulsa a buscar a la pareja deseada, se relaciona con la sensación de bienestar brindándole un sentido de seguridad y la estabilidad a la persona.
Asimismo, produce sustancias químicas denominadas hormonas endógenas o «drogas de felicidad», donde la persona eleva su autoestima, se produce cuando existe una vida sexual activa incluso ayuda a tener entusiasmo por la vida y equilibra las emociones.
Finalmente, la psiquiatra mencionó que el organismo con el tiempo se hace resistente a los efectos de esta sustancia; explicó que existen tres fases: para los hombres la primera fase es por medio del deseo sexual dónde el principal factor es lo visual, la segunda fase es más frecuente en la mujer, la atracción; la última fase es el apego, considerado como amor pacifico abarcando un sentimiento de seguridad, comodidad y paz.










