Con la obra «Las preciosas ridículas», Molière realizó una «crítica social a las modas que enajenan a la juventud» de su tiempo; pero la crítica se ajusta a la perfección a la sociedad actual, afirmó Oscar Ortiz, responsable de la Compañía Nacional de Teatro del Movimiento Antorchista, que ahora hace temporada con esta puesta en escena.
La mordaz comedia del genio del teatro francés -en una versión libre del fallecido Víctor Puebla- es presentada por esta compañía en el teatro ubicado en las oficinas de la organización, en el Centro Histórico de Puebla, cada viernes por la noche.
En la obra, Ruperta y Leocadia, dos damas con gustos superficiales que llegan a París en busca del amor, son sometidas a una burla por parte de sus dos pretendientes, a quienes ellas ridiculizan por no encontrarlos suficientemente «refinados». Ruperta y Casimira rechazan la propuesta de matrimonio que ellos les hacen. Ante esto, los pretendientes deciden jugarles una broma para dejarlas en ridículo ante la sociedad: dos de sus criados, Casimiro y Altagracio, se hacen pasar por personajes influyentes y las visitan en su casa y las seducen hasta el punto en que ambas caen rendidas a sus pies; pero, antes de terminar la obra, llegan los pretendientes a «desenmascarar» a Casimiro y Altagracio y, con ello, dejan en ridículo a las dos «preciosas ridículas».
En los tiempos de la corte del Rey Luis XIV, Molière critica «la enajenación de la juventud que aspiraba a vivir como la realeza. Era la crítica que Molière hacía: cómo los jóvenes tomaban los patrones de comportamiento de esa clase social, su maquillaje, su vestimenta, su forma de hablar, etcétera».
Nosotros invitamos a todos los poblanos a que asistan al teatro Víctor Puebla, ubicado en las oficinas del Movimiento Antorchista. «Les aseguramos que se van a reír mucho y que van a pasar un rato agradable con esta magnífica obra de Molière».









