A mediados de enero del año 2004, Miguel Pizarro intentó quitarse la vida, después de quedar en la ruina, defraudado por quienes consideraba sus amigos.
Hoy, a siete años de distancia, el protagonista de la obra Muertos de miedo, ha superado el doloroso recuerdo.
En algún momento de la vida tú tocaste, quisiste tocarle la puerta falsa a la muerte. ¿Qué tan lejos ves ese momento, qué tanto ha superado esa situación que pasó hace algunos años?
‘Tanto que ahora ya me rio, no, me rio. Lo tengo totalmente superado, quienes no lo superan son ustedes que me hacen esa pregunta desde hace seis años’, dijo Miguel Pizarro.
Las heridas que en ese entonces realizó a uno de sus brazos, le ayudaron a crecer espiritualmente.
‘Recordemos que cuando tú podas una planta le ha de doler, pero la hace más fuerte, y a los seres humanos también. Yo prefiero salir con el cuerpo totalmente jugado, en esta vida, que salir con un cuerpo que no lo utilicé para nada’, respondió.
Criticado y juzgado por tratar de evadir sus problemas a través del suicidio, Pizarro encontró el lado benéfico de su experiencia.
‘La moraleja de todo esto, no, y la verdad yo lo aproveché, toda esta circunstancia para mí me dejó infinidad de cosas muy sabias’, expresó.
Después de superar el mal momento, Miguel se refugió en su trabajo y actualmente protagoniza la obra de teatro Muertos de miedo.
¿Esa situación te dio por ejemplo la oportunidad de poder hacer este tipo de trabajos y ya no tenerle miedo a la muerte?
‘Yo lo que le tengo miedo es a la vida, no, la muerte es un resultado que está de manera innata en nosotros, eso aparece en cierto momento, no tenemos que realmente hacer mucho para encontrarla’, comentó.
Reconoció que en esa ocasión quiso hacer trampa y adelantar su encuentro con la muerte. Hoy, con madurez, simplemente se ríe de la parca.
‘Llega en su momento, eso no requiere ninguna operación de esfuerzo, salvo cuando quieres hacer ese truquito, que estabas tocando.
‘Lo que pasa que yo soy un individuo muy apasionado con las cosas y al ser muy apasionado a veces te pones en espectros de riesgo’, concluyó.
Lee el artículo completo en: Esmas.com








