
Cantos para posada, flor de Nochebuena, piñatas, árbol de navidad, cacahuates, nacimiento de belén, rosca de reyes, son algunos de los elementos de una lista interminable de tradiciones navideñas que no pueden faltar, muchas de las cuales son conocidas y practicadas por la mayoría de la gente.
Entre los símbolos navideños se encuentran los nacimientos, que representan a la Sagrada Familia, así como otros adornos que cada pueblo adquiere de acuerdo a sus costumbres e inventiva, indicó el doctor Manlio Barbosa Cano, académico del Colegio de Antropología Social de la BUAP.
Un ejemplo es el árbol navideño que el cristianismo tomó de las religiones orientales, un elemento totalmente pagano que en cultos nórdicos siempre ha sido un símbolo sagrado que comunica al cielo, la tierra y el inframundo.
Explicó que en México existe una gran variedad de expresiones religiosas, “primero se encuentra aquella traída por los españoles, la cual sigue vigente; mientras que en el otro extremo están las religiones indígenas que han resistido y no aceptan al cristianismo, mucho menos los festejos de navidad ni de semana santa”.
A pesar de eso la mayoría de las personas se identifica con la primera, por lo que es común ver en las calles, hogares y negocios al espíritu navideño en forma de adornos y múltiples festividades.
El investigador de la Facultad de Filosofía y Letras expresó que todos los pueblos tienen una religión y por consiguiente un cuerpo de ideas y prácticas de la misma, así que en cada entidad federativa varía la expresión y los elementos que incorporan a sus rituales.
También es común que en año nuevo se incorpore la magia, “cuando la gente pide por salud, dinero, amor y los dioses católicos no hacen caso, recurre a la magia como las velas de las siete potencias, herraduras y cuarzos”.
De acuerdo a la religión católica, la navidad significa la llegada del Salvador para liberar a la humanidad, practicar el amor y llevar una vida de humildad, aspectos que son opuestos en el mundo actual, situación que lamentó el académico al comentar que esto es consecuencia de que los seres humanos son demasiado individualistas.









