
México y Estados Unidos inician negociaciones que podrían redefinir asuntos clave de la agenda bilateral, incluso la modificación o conclusión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Los encuentros entre altos cargos de los gabinetes que presiden Enrique Peña Nieto y Donald Trump tendrán lugar en Estados Unidos, adonde los emisarios mexicanos tienen la encomienda de negociar con apego a los derechos nacionales, con dignidad y sin imposiciones.
El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, afirmó en vísperas de su viaje a EE.UU. que si se modifica el TLCAN, debe ser bajo el principio de ganar-ganar para los países que integran el acuerdo, por lo que no se aceptará algo desfavorable para México.
Videgaray mencionó la posibilidad de abandonar el Tratado, en caso de que la renegociación que planteará el gobierno estadounidense resulte lesiva para México, aunque dejó claro que esa no es la premisa, ni la preferencia del gobierno federal en las negociaciones que iniciarán hoy.
‘Los tiempos de México los determina México’. Nada estará por encima de los intereses de México y los mexicanos, sostuvo el canciller.
Este primer encuentro tiene como objetivo establecer temáticas, procedimientos y tiempos de diálogo, además de una eventual negociación, adelantó.
De igual forma, dijo, tiene como propósito preparar el encuentro de trabajo que sostendrán Peña Nieto y Trump el 31 de enero.
Añadió que para México, los temas económicos son solo una parte de la agenda bilateral, que incluirá la frontera, seguridad, terrorismo, narcotráfico y tráfico ilegal de armas.
Por su parte, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, informó que México tiene un sustento sólido para negociar un intercambio comercial libre de aranceles.
Subrayó que su país es el principal socio comercial de 29 estados de la Unión Americana; el segundo comprador de toda esa nación y con Texas sostiene un intercambio comercial que supera el que se tiene con cualquier economía de Europa.









