
Sin terminar todavía la temporada invernal, los mexicanos del sur del país, en particular los de Yucatán, volverán a sudar la gota gorda por altas temperaturas que podrían llegar puntualmente a 40 grados centígrados.
El fenómeno canicular se debe a la persistencia de un sistema anticiclónico que afecta a esa parte del país, donde ayer el termómetro llegó hasta los 34 grados en casi toda la región y 40 en algunos lugares, por lo que se mantienen recomendaciones a la población como no exponerse por tiempo prolongado al sol entre las 12:00 y 16:00 horas del día.
El Instituto de Meteorología alertó que se espera que las altas e inusuales temperaturas continúen en los siguientes días ya que tampoco se prevén lluvias que refresquen el ambiente.
Reportajes de televisión muestran en calles de varias ciudades yucatecas a habitantes y turistas refrescándose con agua mientras que los sitios más concurridos son las playas y ríos, aunque la Comisión Nacional del Agua exhortó a los amantes de la navegación marítima tener cuidado por los fuertes vientos del sur que ya empiezan a azotar las costas con velocidades superiores a los 50 Km/h.
En la Ciudad de México también hay alerta en varios municipios, en especial los cercanos a Xochimilco que son afectados en estos momentos por un fenómeno denominado ‘isla de calor’, con temperaturas entre 30 y 38 grados centígrados.
Christian Domínguez, especialista del Centro de Ciencias de la Atmósfera de La Universidad Nacional Autónoma de México, explicó que este fenómeno se agudiza por la falta de vegetación en algunas zonas, lo que provoca que la radiación sea más directa en algunas demarcaciones de la capital.
Indicó que el centro de la isla de calor es más caliente que las periferias, y es lo que se ha estado registrando en varios puntos capitalinos, pero insistió en que ese fenómeno está asociada a la poca o ninguna vegetación que amortigüe esas temperaturas altas, y advirtió que las condiciones cálidas registradas seguirán hasta la próxima semana.
No obstante, todavía es invierno en el sur a pesar de su sol radiante y quemante, y en el norte, en contraste, hay temperaturas congelantes, con heladas y aguanieve en los estados más cercanos a la frontera con Estados Unidos.









