Brasilia.-El ministro brasileño de la Aviación Civil, Moreira Franco, afirmó hoy que medio millón de personas llegarán a Río de Janeiro para la Jornada Mundial de Juventud (JMJ) católica, que contará con la presencia del papa Francisco.
Al momento se realizan las coordinaciones y trabajos de remodelación necesarios en el aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobim-Galea de Río para recibir esa cantidad de visitantes, la mayoría jóvenes, resaltó Franco en rueda de prensa con corresponsales extranjeros.
Puntualizó que otro gran grupo vendrá en ómnibus para la JMJ, que se celebrará del 23 al 28 de julio próximo y reunirá a más de dos millones de religiosos.
El titular señaló que la terminal aérea de Rio recibe 14 millones de pasajeros por año y en 25 años se prevé que lleguen a 70 millones de visitantes, luego de una ampliación y modernización progresiva de sus instalaciones.
Los pronósticos son que los aeropuertos de las 12 ciudades sede la Copa del Mundo de 2014 estén listos para acoger a los asistentes a este evento, así como para los Juegos Olímpicos de 2016.
El Gobierno no cuenta con un plan B, sólo existe un A y es que las remodelaciones y demás obras estén terminadas antes del Mundial de 2014, enfatizó.
Adelantó que se ejecuta un programa de inversión por valor de siete mil 600 millones de reales (tres mil 584 millones de dólares) para remodelar las 270 terminales aéreas regionales de Brasil.
Por ser este un país muy grande, de dimensiones continentales, el medio de transporte aéreo tiene una gran importancia, y se necesita tener la infraestructura indispensable para garantizar el movimiento de personas, añadió.
Franco subrayó que tres grandes aeropuertos fueron entregados a concesión en 2012 -dos en Sao Paulo (Viracopos y Guarulhos) y el de Brasilia-, y otros dos -Galea, en Rio; y Confins, en Belo Horizonte, en Minas Gerais- serán licitados próximamente.
El gobierno federal impulsará asimismo un plan de subsidios para aumentar la transportación aérea interna e incrementar los viajes a diversos destinos del país, que tienen poca o ninguna frecuencia de vuelos, concluyó.









