El canciller José Antonio Meade descartó hoy una modificación en la política mexicana de refugiados ante la crisis humanitaria de niños migrantes sin acompañamiento que buscan llegar a Estados Unidos desde Centroamérica.
En conferencia de prensa, el Secretario de Relaciones Exteriores manifestó que el país no revisará esa estrategia a consecuencia de la ola masiva de infantes que viajan solos.
Tales declaraciones responden a la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, que pidió el pasado martes a México y Estados Unidos aceptar a estos niños con el estatus de refugiados, ya que huyen de sus lugares de origen por temas relacionados con la violencia.
De acuerdo con ese organismo, ambas naciones no deben simplemente enviar a los infantes de regreso a una situación de inseguridad de forma automática, sino otorgarles protección internacional.
Pero, según Meade, no se revisará la política general, pues se están analizando puntualmente, caso por caso, las solicitudes para recibir asilo, las cuales no han tenido un incremento sustancial.
Al mismo tiempo, el Canciller reiteró el compromiso de México para fortalecer la estrategia pública de atención al migrante, que le permita manejar la situación de crisis humanitaria vivida actualmente en la región.
Recordó que han planteado medidas integrales, las cuales va desde ordenar los flujos migratorios y la infraestructura física, hasta fortalecer la estructura de albergues, espacios de atención de salud y la coordinación para combatir el fenómeno de la trata de personas.
Sobre el tema de la menor ecuatoriana Jhoselin Álvarez, quien fue encontrada sin vida en marzo pasado en el baño de un albergue de Chihuahua, hasta donde fue conducida por agentes mexicanos, expresó que se continuará con las investigaciones hasta las últimas consecuencias.
La víspera, representantes del gobierno ecuatoriano advirtieron aquí sobre las irregularidades cometidas por autoridades mexicanas en torno este caso y pidieron a esta nación esclarecer lo sucedido.
Meade afirmó que de encontrarse fallas en el tratamiento recibido por Álvarez, de 12 años, por parte de agentes locales, se les seguirá el proceso correspondiente.
Solo en los últimos ocho meses la Patrulla Fronteriza norteamericana detuvo a más de 52 mil niños no acompañados provenientes de países como Honduras, Guatemala y El Salvador, muchos de los cuales dijeron huir de la Mara y otras pandillas que tratan de reclutarlos.









