Con la llegada del otoño toca sacar el pañuelo, y los padres empiezan a visualizar largas noches en Urgencias con sus hijos en brazos. Y es que, como cada año, la distribución estacional de los virus y la vuelta al cole son el caldo de cultivo ideal para el contagio. Pero ¿por qué tenemos la sensación de que actualmente hay más bronquitis o ataques de asma que nunca entre los más pequeños? Los expertos aseguran que buena parte de la respuesta la tiene la contaminación atmosférica producida por el tráfico. Y no es solo una impresión de los padres: en niños menores de 15 años, la prevalencia de asma se ha duplicado en los últimos 20 años. Entre los 6 y los 7 años, la franja de edad que más ha aumentado, en 1993 era del 6,3%; en 2002, del 11%, y cerca del 14 % en estudios más recientes. Otros estudios con niños de 10 y 11 años muestran una prevalencia de rinitis y rinoconjuntivitis del 39% y 25%, respectivamente. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) sostiene que el 30% de las enfermedades infantiles están asociadas al medio ambiente.
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Más bronquitis y asma








