México mantendrá condiciones favorables para exportar al mercado de Estados Unidos, luego de que el gobierno federal confirmó que la nueva política arancelaria anunciada por Washington no modifica el trato comercial para la mayoría de los productos mexicanos que cumplen con las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La Secretaría de Economía informó que, tras la tercera ronda de conversaciones bilaterales entre ambos países realizada del 21 al 23 de julio en la Ciudad de México, alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas continuará ingresando al mercado estadounidense con arancel cero, al conservarse las preferencias establecidas en el acuerdo comercial.
Las reuniones fueron encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, como parte del proceso de revisión del T-MEC.
De acuerdo con la dependencia federal, ambas delegaciones calificaron las conversaciones como constructivas y reportaron avances en temas estratégicos para la integración económica de América del Norte.
Entre los asuntos abordados destacaron la industria del acero y el aluminio, sus derivados, el fortalecimiento de las cadenas regionales de suministro, sectores estratégicos y la sustitución de importaciones provenientes de Asia.
Como resultado de los trabajos, México y Estados Unidos acordaron celebrar una cuarta ronda de conversaciones durante la primera quincena de septiembre, con el objetivo de continuar la revisión del tratado comercial y fortalecer la competitividad regional.
Previo al encuentro bilateral, la delegación estadounidense notificó que sustituirá los aranceles aplicados bajo la Sección 122 por un nuevo esquema sustentado en la Sección 301 de su legislación comercial, relacionado con investigaciones sobre mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso.
Para México, la Secretaría de Economía explicó que este cambio no representa un incremento en el arancel efectivo, ya que el gravamen del 10% para las exportaciones que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC es el mismo que ya se aplicaba bajo el esquema anterior.
Los principales puntos del anuncio son:
El 85% de las exportaciones mexicanas seguirá entrando a Estados Unidos con arancel cero.
El arancel del 10% únicamente aplica a mercancías que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC.
La medida sustituye un esquema previo y no representa un gravamen adicional para México.
México y Estados Unidos continuarán las negociaciones del T-MEC en septiembre.
Tras el anuncio del gobierno estadounidense, Marcelo Ebrard afirmó que la medida no modifica la posición comercial de México ni afecta las exportaciones que cumplen con el tratado regional.
El funcionario explicó que los productos que acreditan su origen bajo el T-MEC permanecen exentos del nuevo esquema arancelario, mientras que las mercancías que no cumplen con los requisitos de origen continuarán sujetas al mismo impuesto que ya enfrentaban anteriormente.
En ese sentido, subrayó que el cambio anunciado por Estados Unidos consiste únicamente en una modificación del fundamento jurídico bajo el cual se aplica el gravamen, sin alterar las condiciones comerciales vigentes para México.
Aunque Estados Unidos incluyó a México dentro de los países sujetos a la investigación relacionada con trabajo forzoso, las autoridades mexicanas destacaron que el impacto será limitado gracias a las disposiciones del T-MEC.
Las empresas exportadoras deberán seguir acreditando el cumplimiento de las reglas de origen para conservar el acceso preferencial al mercado estadounidense, mientras ambos gobiernos continúan negociando mecanismos que fortalezcan la seguridad económica y las cadenas de valor en América del Norte.
Con la próxima ronda de diálogo prevista para septiembre, México buscará consolidar los avances alcanzados durante las primeras tres reuniones y preservar las condiciones que han permitido mantener la competitividad de sus exportaciones frente a otros socios comerciales de Estados Unidos.










