No se ha encontrado ningún factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama tras la colocación de implantes mamarios, afirmó Alejandro Morales López, Subdirector de Enseñanza e Investigación del Hospital Universitario de Puebla (HUP), durante su participación en el XIV Curso Mensual de Actualización Médica Continua 2013 en Alergia y Pediatría.
«Se han desarrollado varios estudios y no hay ninguna relación entre cáncer e implante, incluso hay literatura que menciona que mujeres con factores de riesgo alto son sometidas a una mastectomía radical y la colocación de implantes como un tratamiento profiláctico para el control de esta enfermedad», señaló.
Morales López quien abordó el tema Prevención de cáncer de mama, dio a conocer que la incidencia de esta enfermedad aumenta a partir de los 30 años y que a diferencia de otras patologías, existe mayor riesgo de cáncer de mama entre quienes tienen una mayor posición socioeconómica.
En el Auditorio Julio Glockner, el especialista mencionó que en países europeos y de América del Norte el índice es mayor; en el caso de México especificó que los estados del norte junto con Jalisco y el Distrito Federal son los que registran más incidencia.
Al mostrar los factores de riesgo explicó a detalle características de la menarquia o el flujo menstrual, la ausencia de embarazos, tiempo de lactancia o espaciamiento de embarazos los cuales desequilibran el organismo y predisponen la presencia de esta patología.
Señaló que en el caso de mujeres que han lactado durante un promedio de dos años, en total, el riesgo se reduce en un 50 por ciento, «estudios refieren que sólo 60 por ciento de mujeres en países desarrollados dan lactancia, de las cuales sólo el 27 por ciento lo hace hasta los seis meses».
Mencionó que en el caso de un aborto aumenta el número de células no diferenciadas y explicó cómo la obesidad, la alimentación, el uso de hormonas o terapias de reemplazo administradas de forma inadecuada, además del tabaquismo o el consumo de alcohol predisponen al cáncer.
«El tabaquismo si se empieza sobre todo en la adolescencia es cuando más empieza el cáncer de mama y el pasivo es donde más riesgo tienen, aquella mujer que no fuma pero que está con un fumador crónico tiene más predisposición».
Morales López al referirse a los factores de prevención, destacó la necesidad de respaldar actividades físicas en los adolescentes, limitar horas frente al televisor o computadora y fomentar una actividad física regular.
Presentó al personal médico asistente a este curso las características para la exploración de la mama y un correcto diagnóstico a partir de una historia clínica completa, que incluya datos como la edad de menarquia, número de embarazos, de partos con hijos vivos, entre otras.
Por último mencionó la necesidad reactivarse físicamente a todas las edades, fomentar la lactancia materna, dietas saludables y promover el consumo de frutas y verduras, cinco veces al día, lo que reduce el riesgo de padecer cáncer.









