
México.-Las legislaciones energéticas continúan su avance en la Cámara de Diputados de México, con la aprobación hoy en lo general del dictamen sobre las leyes de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El pleno de esa instancia legislativa avaló con 331 votos a favor, 129 en contra y una abstención el tercero de los seis paquetes con normativas secundarias que regularán la reforma energética.
Al presentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Energía, Marco Antonio Bernal, destacó que las nuevas leyes establecen una estructura corporativa y organizativa para modernizar a Pemex y la CFE.
Estos organismos contarán con un régimen especial que incremente su competitividad, aumente su nivel de producción y atienda las legítimas exigencias de la sociedad para atajar las prácticas de corrupción, apuntó el legislador del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).
De acuerdo con el parlamentario, se garantiza la propiedad de la nación y la rectoría del Estado sobre esas compañías, al tiempo que se abren las industrias al sector privado a fin de dotar a ambas entidades de las condiciones necesarias para la competencia exitosa dentro del sector.
Según los defensores de la propuesta, como el PRI, el conservador Partido Acción Nacional y el Partido Verde Ecologista, se propone una forma de administrar y operar las compañías estatales con nuevas herramientas que mejoren sus funciones, y una estructura empresarial autónoma y flexible.
Durante el debate, unos 40 diputados del Partido de la Revolución Democrática, de izquierda, colocaron mantas y pancartas alusivas al expresidente Lázaro Cárdenas, protagonista de la nacionalización del petróleo en 1938.
Esa fuerza, además del Partido del Trabajo y el Movimiento Ciudadano, se opone a la reforma energética por considerarla una entrega de los recursos naturales del país al capital foráneo.
Para los miembros de esas bancadas, el contenido del tercer proyecto es una contradicción constitucional y afecta derechos humanos, condena a Pemex y a la CFE a desaparecer por no contar con elementos para invertir y competir, y representa una regresión contra el patrimonio nacional.
Los legisladores realizan ahora el debate en lo particular para desahogar alrededor de 584 reservas, las cuales se han agrupado por temas: régimen de responsabilidades, combate a la corrupción, y testigos sociales; pasivo laboral; y fortalecimiento de las empresas públicas del Estado.










