
Panamá.-América Latina y el Caribe aspira a un mundo más amigable, por ello enfrenta viejos problemas como el hambre, la pobreza, la desigualdad y la corrupción, aseguró la senadora mexicana Blanca Alcalá.
La presidenta del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) apuntó que la región también afronta otros males que ganan terreno como migración, seguridad y narcotráfico.
Problemas que en algunos casos provienen de un modelo económico que perdió de vista su sentido humano, y en otros, de las contingencias y riesgos propios de sociedades altamente industrializadas que han puesto a su servicio los recursos naturales del planeta, comprometiendo la sostenibilidad, afirmó.
‘Hoy enfrentamos una época compleja que requiere del mayor de los compromisos para posicionar a los países latinoamericanos y caribeños con la mejor condición de respuesta a las posibles presiones que pueda ejercer nuestro vecino del norte; pero al mismo tiempo, de consolidar y estrechar aún más nuestra cooperación y disposición para integrarnos’, dijo.
Durante su intervención en la XXXII Asamblea General del Parlatino, Alcalá expresó su preocupación por el contexto político actual, donde la narrativa del odio y el miedo forman parte del discurso oficial, situación que ‘ponen en riesgo los avances en materia de democracia, derechos humanos y cooperación internacional’.
Ante esta realidad, ‘tenemos el compromiso y la responsabilidad de que la voz de los parlamentos se escuche, el trabajo impacte y construyamos con responsabilidad y oportunidad las acciones que sean necesarias en favor de nuestras sociedades’, subrayó.
La jornada inaugural de la asamblea anual del Parlatino sirvió de escenario para reconocer la destacada trayectoria del expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias García, en beneficio del desarrollo socioeconómico de los países de la región.
Sobre el economista, político y escritor uruguayo de origen español, la presidenta alterna del Parlatino, Gabriela Rivadeneira, resaltó el empeño que protagonizó para impulsar proyectos de desarrollo en América Latina y el Caribe en medio de la devastación dejada por el neoliberalismo.
Fue durante su gestión que el BID recuperó su misión y facilitó la ejecución de iniciativas de integración e infraestructura regional ‘cuando nuestros países para obtener créditos, debían someterse al intervencionismo abierto’, acotó.
‘Resulta vital buscar desde este parlamento un modelo económico que vaya más allá del mercado como eje y vele por el bienestar de las grandes mayorías de nuestros pueblos, del ser humano como centro y fin del desarrollo’, precisó.
La vicepresidente panameña, Isabel de Saint Malo, celebró que el Parlatino dedicará su agenda a los Objetivos del Desarrollo Sostenible, ‘una meta común para América Latina, región que tiene la triste realidad de ser la más desigual del mundo, pese al crecimiento de sus economías’.








