● Las mujeres y niñas representan aproximadamente el 62% de las víctimas de trata en México (Consejo Ciudadano, 2024-2025).
● México es un país de origen, tránsito y destino de víctimas de trata de personas (CNDH, 2025).
● El 60% de las niñas víctimas de trata detectadas en el mundo fueron explotadas sexualmente (UNODC, 2024).
● Desde Reinserta, hacemos un llamado a fortalecer la detección temprana y la denuncia de posibles casos de trata, reconociendo que actuar oportunamente puede marcar la diferencia en la vida de una niña, niño o adolescente.
Ciudad de México, julio de 2026.-En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, recordamos que niñas, niños y adolescentes se encuentran entre las poblaciones con mayor riesgo de ser víctimas de este delito. Su edad, etapa de desarrollo y, en muchos casos, los contextos de violencia, abandono, pobreza o exclusión en los que viven, incrementan su vulnerabilidad frente a personas que buscan aprovecharse de ellas para distintos fines de explotación. Proteger a la infancia exige reconocer que la trata no ocurre de manera aislada, sino que encuentra oportunidades donde los entornos de cuidado y protección fallan.
Uno de los principales desafíos para prevenir la trata de personas radica en la dificultad para identificarla oportunamente. La trata suele desarrollarse mediante el engaño, la manipulación, el abuso de confianza o el aprovechamiento de necesidades económicas y afectivas. Hoy, además, las redes sociales y otras plataformas digitales han ampliado los espacios donde niñas, niños y adolescentes pueden ser contactados y sometidos a distintas formas de violencia. Cuando estas señales pasan inadvertidas, el riesgo de explotación aumenta de manera considerable.
De igual manera, es importante recordar que la trata de personas no tiene una única finalidad. Puede derivar en explotación sexual, explotación laboral, trabajos o servicios forzados, mendicidad forzada, la producción y distribución de material de abuso sexual infantil, utilización para la extracción ilícita de órganos, entre otras modalidades previstas por la ley. Comprender esta diversidad nos permite entender que no existe un único perfil de víctima ni una sola forma en que este delito se manifiesta. También nos recuerda que la detección temprana depende de nuestra capacidad para reconocer señales de alerta en distintos espacios de la vida cotidiana.
Frente a esta realidad, la protección de niñas, niños y adolescentes no puede recaer únicamente en algunas instituciones. Madres, padres, personas cuidadoras, docentes, profesionales de la salud, comunidades y ciudadanía compartimos la responsabilidad de observar, escuchar y actuar cuando identifiquemos situaciones que puedan poner en riesgo a una infancia. La denuncia oportuna puede evitar que una situación de vulnerabilidad se convierta en una historia de explotación.
En Reinserta acompañamos todos los días a niñas, niños y adolescentes sobrevivientes de delitos graves, entre ellos la trata de personas. A través de nuestro Centro de Atención reciben atención psicológica individual, terapia psicológica familiar, acompañamiento legal y psicolegal, así como atención pedagógica especializada para contribuir a la restitución de sus derechos y a la reconstrucción de sus proyectos de vida. Esta experiencia nos recuerda que detrás de cada caso existe una oportunidad de protección que, en muchos casos, pudo haber llegado antes. En este Día Mundial contra la Trata de Personas, hacemos un llamado a fortalecer la detección y denuncia de posibles casos. Porque proteger a una infancia comienza por reconocer que la trata puede estar más cerca de lo que imaginamos y que actuar a tiempo puede cambiar una vida.










