* La emancipación del pueblo es posible a través de la conciencia de clase, dijo
Tecomatlán, Puebla. “Debemos comprender el origen de la riqueza: la naturaleza es la madre y el trabajo humano es el padre, en consecuencia, toda riqueza es producto del esfuerzo de los trabajadores”, afirmó Brasil Acosta Peña, Doctor en Economía por el Colegio de México con estancia en la Universidad de Princeton, durante una plática con estudiantes de Tecomatlán.
Durante las actividades por el festejo del 41 aniversario del Instituto Tecnológico de Tecomatlán, los estudiantes recibieron una ponencia impartida por Acosta Peña, catedrático de la institución y responsable del trabajo estudiantil del Movimiento Antorchista en este municipio.
En la conferencia, en el auditorio municipal “Prof. Clara Córdova Morán”, el ponente explicó que muchos jóvenes egresados de una carrera agropecuaria emigran a Estados Unidos en busca de empleo donde enfrentan condiciones de explotación laboral.
“Es decir, son los trabajadores mexicanos quienes generan la riqueza en los campos agrícolas, mientras reciben salarios insuficientes que no corresponden al valor real de su producción”, dijo.
Sin embargo —continuó— el sistema capitalista en el que vivimos ha generado instrumentos para enajenar a la gente y esta no se dé cuenta de su realidad, por tanto, no se inconforme ni exija cambio alguno, prueba de ello es la dependencia de los jóvenes a las adicciones.
“Figuras políticas como Donald Trump han acusado a los mexicanos de ser los culpables, aún y cuando en Estados Unidos existe un sistema de inteligencia capaz de rastrear la circulación de estupefacientes, entonces, dichas acusaciones buscan desviar la atención de los verdaderos responsables”.
Explicó que el control de la clase dominante no es sólo a través de las drogas, sino también mediante la ideología, la cultura, lo denominado “super estructura”.
Explicó que los dispositivos móviles y, particularmente, las redes sociales, se han convertido en graves adiciones para los niños y jóvenes, pasando alrededor de cuatro horas diarias en ellas, lo que afecta gravemente el desarrollo de su cerebro al producir oxitocina, serotonina, dopamina, entre otros, provocando adicción, ansiedad, depresión, aislamiento y en casos más graves, el suicidio.
“Esto provoca graves consecuencias en los jóvenes al darse cuenta que la realidad material no coincide la realidad virtual que nos ofrecen las redes sociales donde vemos cómo que se fomenta el consumo del alcohol, drogas, sexo y dinero fácil, degradando al ser humano”.
En este contexto, exhortó a los estudiantes a mantenerse alejados de las adicciones y reforzar su conocimiento en filosofía, economía política y la organización social, aspecto fundamental para impulsar cambios en el país.
En este punto, retomó el pensamiento marxista al indicar que “la emancipación de los pueblos solo es posible a través de la conciencia de clase y la organización social”, haciendo referencia a los aportes de Marx, Engels y Lenin.










