Con el objetivo de mostrar una variedad de aproximaciones, metodologías e intereses del arte contemporáneo, el Programa BBVA Bancomer-MACG Arte Actual, en su tercera edición exhibirá el trabajo de 10 jóvenes creadores.
La voluntad de la piedra, exposición que se inaugurará el viernes 31 de enero a las 20 horas en el Museo de Arte Carrillo Gil, bajo la curaduría de Catalina Lozano, busca abordar temas coyunturales como la migración, la economía de mercado y la producción industrial impersonal.
Al respecto, Lozano señala: «no es que queramos poner el dedo en la llaga pero en esta exposición no hablamos de los temas sexy de los medios, sino de realidades sociales o políticas complejas, desde una mirada oblicua, lo que quizá lo hace más interesante».
En la muestra, cuyo nombre fue tomado de una cita del filósofo holandés Baruch Spinoza, que adjudica a las piedras cierto movimiento, a partir de un impulso externo, participan artistas como Dulce Chacón, Ramiro Cháves, Florencia Guillén, Alfadir Luna, Félix Luna, Leo Marz, Pablo Rasgado, Yéssica Sánchez, Jorge Scobell y Jessica Wozny.
Vania Rojas, directora del Museo de Arte Carrillo Gil, adelantó que la exposición viajará a estados como Sonora, Baja California y Puebla y que, con el apoyo de la embajada de Francia se pudo lograr que uno de los participantes, Pablo Rasgado, obtuviera una residencia en la Escuela de Artes de París.
Junto con la exhibición se dará a conocer el catálogo del mismo nombre, que busca reflejar los procesos de reflexión y producción abiertos, más que presentar conclusiones de los proyectos, indicó la directora. «Los textos no se corresponden con las obras, pero tienen una autonomía que acompaña las imágenes».
De manera paralela a esas actividades, los miércoles 12 y 19 de febrero, a las 20 horas se realizará una charla de reflexión sobre cine de terror. El miércoles 19 de marzo a las 19:30 horas también se efectuará otra sobre el legado de Manuel Amabilis en la arquitectura neoprehispánica.
Como parte del programa, el sábado 5 y domingo 6 de abril, de 10 a 13 horas se realizará un taller de proyección con escultura para niños, impartido por Jessica Wozny y el 7 de mayo, a las 19:30 horas un performance, a cargo del artista Jorge Scobell.
Gabriela Velázquez, directora de Fomento Cultural, explicó que el programa está enfocado a apoyar a artistas con un sólido trabajo en México. Tal ha sido la aceptación que en esta ocasiòn aumentó a 199 el número de interesados en participar, los cuales provenien de 22 estados de la República Mexicana.
Obras que exploran nociones abstractas
En la exposición se puede encontrar a La cabeza, obra realizada por Yéssica Sánchez (Ciudad de México, 1976), que evoca a una mujer en espacios militares, navales y aéreos de la República Mexicana, además de una proyección de diapositivas con imágenes tomadas por la artista.
En la instalación del video El triunfo, la artista Florencia Guillén (Ciudad de México, 1977) intenta rescatar un aspecto particular de la historia de este pueblo minero ubicado en medio del desierto de Baja California Sur. La joven explicó que su obra, que incluye 10 acuarelas, intenta reactivar detonadores de una memoria latente en el que aparece la industrialización y las luchas sociales.
Sobre Conformación de un consejo de cultura en mercados públicos (2014), Alfadir Luna (Ciudad de México, 1982) comentó que su pieza expone el proceso de documentación de este proyecto iniciado hace 10 años por medio de crónicas escritas, video y dibujo para dar cuenta de los mecanismos sutiles que ponen en marcha el consejo, que iniciará por el mercado de la Merced.
En la instalación Apuntes para la comprensión de un espacio, Pablo Rasgado (Zapopan, 1984) explora un espacio en el que las noticias que aparecen en un periódico de 1961, que cubrían una ventana de un predio abandonado en Ciudad de México, y utiliza el material de construcción de un edificio como base y materia prima de una escultura efímera y cambiante, además de exhibir imágenes superpuestas y otras proyectadas.
Dulce Chacón (Ciudad de México, 1976) expone Limbo, serie de dibujos en los que entrelaza dos acontecimientos ocurridos en Florida, Estados Unidos: el lanzamiento e inmediata explosión del transbordador espacial Challenger en 1986 y el «ataque del caníbal de Miami» , con lo cual reflexiona sobre las formas en que se comporta la memoria.
Ramiro Cháves (Córdoba, Argentina, 1979) propone en su instalación XXXXXXXXXX un análisis sobre el uso de la X en la arquitectura y el diseño en México a partir de la época posrevolucionaria hasta la actualidad.
En Repertorio Fanera («Grosse Fuge»), Jessica Wozny (Langenfeld, Alemania, 1978) da a conocer un proyecto escultórico transitable, lleno de objetos que a manera de un organismo se integra por diversas referencias conceptuales y materiales que aluden a los procesos de producción y su mecanización.
En Real del progreso, Félix Luna (Ciudad de México 1983) desarrolla una instalación sobre la minería en territorio mexicano, en la que los visitantes pueden llevar la bitácora de su trabajo en un cuadernillo negro y contiene analogías formales y asociaciones hechas por el artista.
En Don’t look behind (Trampa macabra), el artista Leo Marz (Zapopan, 1979) juega con elementos estéticos y conceptuales de una película de terror, en la que un asesino extrae los tatuajes de Dr. Lakra de sus víctimas para elaborar una crítica a los productos culturales.
En RH reporte, Jorge Scobell (Chihuahua, 1983) recoge imágenes de centros de manufactura en Querétaro y Chihuahua, para reflexionar sobre las formas de trabajo instauradas dentro de la manufactura multinacional de bienes de consumo.
Como parte de la exposición también se presenta el Centro de documentación y el Archivo jóvenes creadores BBVA Bancomer-MACG, con más de 100 carpetas de artistas noveles, así como las referencias bibliográficas que se utilizaron durante la etapa formativa y de investigación, que pueden ser consultadas por los visitantes.









