Hortence Laborie es una magnífica chef que gusta de la elaboración de la comida tradicional francesa. Cuando es invitada a trabajar en la cocina privada del Palacio del Eliseo parece haber encontrado el trabajo ideal, ya que el primer mandatario también es un amante de la gastronomía gala y sobre todo de platillos sencillos que le recuerdan su infancia. Pero los protocolos y las dietas del palacio interrumpirán el desliz gastronómico que el cineasta Christian Vincent nos presenta en la cinta Las sabores del palacio (2012).
Por su interpretación de Hortence en este filme, que se exhibe en el 17 Tour de Cine Francés, Catherine Frot fue nominada a Mejor Actriz en los César Awards, que concede la academia francesa. El relato está basado en la vida de Danièle Delpeuch, quien fue cocinera privada del entonces presidente francés François Mitterrand.
Desde su llegada al Palacio, Hortence tiene que enfrentarse a un grupo de capitanes, chefs y cocineros que le hacen la vida difícil y obstaculiza su trabajo. Para su fortuna, desde el primer platillo, el presidente (Jean d’Ormesson) queda encantado con su comida por tratarse de sabores auténticos y tradicionales, pero sin pretensiones exageradas en la presentación, como él mismo le confiesa a la cocinera. Este encanto hace que por un tiempo ella se sienta privilegiada y con libertad en su cocina.
Pese a los obstáculos por la marcada diferencia entre la cocina privada del mandatario y la de los grandes banquetes, que es la que le provee la materia prima, la cocinera logra convencer al presidente de que puede conseguir productos de mejor calidad para que las recetas sean aún mejores.
Nicolas Bauvois (Arthur Dupont) no sólo se convierte en cómplice de Hortence, también es un rápido y eficaz aprendiz, que además de ampliar sus conocimientos gastronómicos aprenderá de ella secretos importantes de la vida.
Sin embargo, pese a que el mandatario se encuentra satisfecho con el trabajo de la cocinera, ella es cuestionada por un nuevo administrador que obstaculiza sus compras y además varias personas comienzan a someter a consideración los menús que elabora.
La película se maneja en dos tiempos, pues la trama inicia años después de que Hortence dejó el Palacio, cuando se encuentra por concluir una misión especial en la Antártida donde alimenta a un gran equipo de investigadores. Durante estos últimos días en los confines del mundo, una periodista australiana insiste en investigar la historia de su vida en el palacio, lo cual la hace recordar aquella parte de su vida.
Es inevitable, como sucede con las películas que hablan de comida, que a los espectadores se les abra el apetito porque Los sabores del palacio da cuenta de la conocida y exquisita cultura culinaria francesa. La combinación de ingredientes, la presentación de los platillos y el maridaje, sin duda, son parte importante de la cinta. Las trufas, conocidas como el «diamante negro de la cocina», son elemento importante en la relación entre Hortence y el Presidente y los hechos lamentables que los agobian.
Es una pieza escrita por Danièle Mazet-Delpeuch y en el guión participaron Etienne Comar y Christian Vincent. Se presenta en la Sala 1, Jorge Stahl de la Cineteca Nacional el 15 de septiembre, a las 14, 16:15 y 18:30 horas.








