
Mediante la unidad canina especializada en rastreo y rescate de víctimas, el Cuerpo de Bomberos ha emprendido acciones inmediatas para ubicar a personas extraviadas o atrapadas en situaciones de riesgo. En lo que va de la presente administración estatal, el agudo olfato de los perros con los que cuenta la corporación aunado al constante adiestramiento que se les brinda, han sido el medio para encontrar a tres personas y recuperar un cadáver.
Actualmente los bomberos cuentan con cuatro canes entrenados en distintas especialidades de rescate, tres Labradores y un Blood Hound. De febrero a la fecha, estos perros han colaborado en siete servicios en diversos puntos como: la barranca de la Malintzi, Chachapa, San Bernardino Chalchihuapan del municipio de Santa Clara Ocoyucan, en el poblado Asunción perteneciente a Tecamachalco, en la colonia San Mateo Mendizábal ubicada en Amozoc y en dos ocasiones en Flor del Bosque. A través de dos servicios se logró la localización de tres personas en un canal de agua y el hallazgo de un cadáver.
Estos animales reciben un entrenamiento de más de 30 horas a la semana cuyo objetivo es incentivar su sociabilidad así como su resistencia ante cualquier condición del clima, además de desarrollar su capacidad para encontrar víctimas en ríos, campos o terrenos de difícil acceso.
Los uniformados Luis Carrión Moya y Hugo Simancas Vásquez, encargados del entrenamiento de los perros, cuentan con más de 10 años de experiencia en el adiestramiento con dos principales modalidades de trabajo: rastreo y búsqueda en escombro.
El rastreo consiste en que el perro huela alguna prenda de la persona y mediante su olfato, el cual tiene un alcance hasta de dos kilómetros, emprenda el recorrido que le permita lograr el hallazgo.
En el caso de la búsqueda en escombro, el can trata de introducirse en lugares difíciles para el hombre y cuando detecta a la persona ladra hasta que los uniformados inician las labores de auxilio.
Cuando no hay resultados positivos o se trató de una falsa alarma, tanto en acciones de rastreo como de escombro, es necesario que alguna persona simule ser la víctima para no generar frustración en el animal dado que para él esta actividad es un juego y necesita que lo mantengan interesado.
Estos perros reciben cuidados especiales y su adiestramiento está enfocado totalmente al servicio del ser humano.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal aprovecha las habilidades e instintos caninos para implementar estrategias que auxilien a los ciudadanos ante cualquier situación de riesgo.









