- A través de la Cineteca Nacional y el Laboratorio de Restauración Digital Elena Sánchez Valenzuela, se intervino en el clásico mexicano sobre el juego de pelota en las culturas prehispánicas
- Durante el mes de julio 2026, se invita a la audiencia a conocer la versión restaurada del documental
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Cineteca Nacional, presenta la versión restaurada de Ulama, el juego de la vida y la muerte (1986), documental de Roberto Rochín que rescata la historia de uno de los deportes más antiguos del mundo, originario de las culturas prehispánicas de Mesoamérica. La película está en cartelera en la sede de Xoco, a partir del 3 de julio de 2026, como parte de la programación regular.
Cabe recordar en 2012, la Cineteca Nacional creó el Laboratorio de Restauración Digital Elena Sánchez Valenzuela, que se encarga de conservar obras cinematográficas, con el objetivo de preservar el patrimonio fílmico nacional y tender un puente de experiencias y reflexiones entre la labor de rescate y las audiencias del presente y el futuro.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que “restaurar Ulama, el juego de la vida y la muerte permite recuperar una obra fundamental del cine documental mexicano y, al mismo tiempo, volver a mirar una práctica ancestral que sigue viva en distintas comunidades del país. Con este trabajo, la Cineteca Nacional y su Laboratorio de Restauración Digital preservan patrimonio audiovisual, devuelven memoria a la pantalla y acercan a nuevas generaciones una historia donde el cine, el juego de pelota y las culturas originarias dialogan con el presente”.
Ulama, el juego de la vida y la muerte fue exitosa entre el público mexicano y, en su momento, distinguida con preseas como el Ariel a Mejor Largometraje Documental y la Diosa de Plata a Mejor Ópera Prima.
Previo a la restauración, se evaluó el material en el archivo, al que ingresó en soporte analógico de 35 mm y se detectó deterioro en imagen y sonido, además de la pérdida del último rollo. El equipo del Laboratorio se dio a la tarea de recuperar el material a partir de una copia positiva que proporcionó el director, aunque tenía menor calidad, exceso de rayas y manchas al ser utilizado para proyección en cines.
Tampoco se tenía el negativo de sonido, por lo que se rastreó su paradero hasta los Estudios Churubusco; el director de la película gestionó la recuperación para que se concretara la restauración.
Proceso minucioso
Los trabajos iniciaron con la elaboración de un expediente de seguimiento a partir de una cédula técnica en la que se detalla el material resguardado. Después, las latas de celuloide se trasladaron al área de digitalización de imagen, y a partir de su trabajo, se realizó la restauración de imagen, sonido y color, dicha labor incluyó diversas sesiones, un cronograma detallado, seguido de la revisión y evaluación, en total, se requirieron tres meses y medio de ardua labor.
Entre los diversos desafíos que enfrentó el Laboratorio, se encuentran los ajustes en escenas con iluminación intensa, pues se filmaron de día aunque para la narrativa se planteaban de noche (Day for night). El equipo trabajó cada escena para que cumpliera con los parámetros solicitados por el fotógrafo.
Otro reto fue el sonido, pues el rodaje se hizo con micrófonos tipo Boom, por lo que la saturación fue una constante; para solventarlo, se realizaron diversos ajustes, sobre todo en partes en las que los participantes pronunciaban la letra «S». También se trabajó sobre la voz del narrador para atenuar la sibilancia.
Colaboraron el director, Roberto Rochín, y el fotógrafo, Arturo de la Rosa, por lo que el proceso tuvo siempre la perspectiva visual original de sus creadores, quienes consideran que el trabajo realizado es satisfactorio.
El cuidado del acervo
En línea con los ejes de trabajo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México para el cuidado de acervos que forman parte del patrimonio nacional, la versión original y sin intervención de Ulama, el juego de la vida y la muerte se resguarda de forma segura en cintas magnéticas de alta capacidad, diseñadas para el archivo a largo plazo (LTO), lo que permitirá, en caso de ser necesario, realizar una nueva intervención en el futuro.
La restauración del documental de Roberto Rochín permite que el patrimonio audiovisual dialogue con el presente, pues significa el rescate de uno de los últimos registros audiovisuales de grandes jugadores y artesanos que dominaban el juego de pelota, mientras que a nivel nacional existen diversas comunidades que todavía practican Ulama.
Durante muchos años, múltiples películas fueron inaccesibles para el público por estar en archivos deteriorados o perdidos, por lo que la Secretaría de Cultura del Gobierno de México trabaja una política de archivo que cuida de los acervos y los trata como un bien común, accesibles, útiles para la educación, la investigación y con vínculo a las comunidades de las que previenen.
Para las nuevas generaciones la restauración de Ulama, el juego de la vida y muerte les permitirá vivir la experiencia cinematográfica en pantalla grande, tal como el día de su estreno hace 39 años.
Durante el mes de julio 2026, la versión restaurada de Ulama, el juego de la vida y la muerte (1986) está en la cartelera de la Cineteca Nacional de México (Xoco), para que el público pueda redescubrir el importante largometraje.
Consulta toda la información a través del sitio oficial de Cineteca Nacional: www.cinetecanacional.net










