

Aquí hay varias cuestiones que hacer.
¿Quién fue la autoridad que lo dejo libre?
¿Fue un Agente del Ministerio Público, fue un juez calificador, o fue un juez penal?
¿Falto la parte acusadora?
¿Hubo dinero de por medio, y si es así, para quien fue?
¿Se debió a la ineptitud del Agente del Ministerio Público que no estableció en la carpeta de investigación la peligrosidad del delincuente?
¿El asaltante es amigo de los policías, es un policía que andaba sin uniforme?
Sabemos que llevaba una navaja y o un cuchillo, y que los policías escamotearon esta arma blanca para ayudarlo.
¿El asaltante tiene en su nómina a los jefes policíacos?
Esta situación la debe evaluar el Director de la Facultad de Medicina de la BUAP.
El sabe que tiene todo el apoyo de la comunidad universitaria y de la sociedad en su conjunto. A ultranza.
Debe exigir una explicación muy puntual de parte del gobierno de la ciudad, cuya policía recibió al detenido y después fue liberado. Se debe averiguar a quien fue presentado el delincuente, a que autoridad fue presentado, y como, y porque, fue, finalmente liberado.
Esta es una oportunidad para el señor Fiscal del Estado, para revisar los procedimientos que hace la policía cuando se le entrega un detenido. Esto puede y debe sentar un precedente.
No debemos olvidar que ya ha habido alumnos de la Facultad de Medicina de la BUAP, lastimados, heridos y asesinados por ladrones, delincuentes y asaltantes en las proximidades de esta facultad de la BUAP.
Es esto, investigar, aclarar, y dar una adecuada explicación, o si no se hace, la próxima vez- no tarda- que los alumnos de la Facultad de Medicina de la BUAP, atrapen- en defensa propia- a un asaltante, ya no lo entreguen a los policías municipales, y lo lleven directamente a la Fiscalía General del Estado.
Otra situación que puede presentarse es que los delincuentes sean llevados al Anfiteatro de la Facultad, para que su miserable anatomía sea empleada en actividades de enseñanza e investigación.
Y la máxima aplicable será: Fuenteovejuna, señor.
Esto porque la policía municipal, no es confiable, y está plagada de violadores de la ley, y protectores de los delincuentes, por lo que se ve.

Y esto ocurre hoy día en que el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador aseguró, en la mañanera, que esta salida de los delincuentes por la puerta giratoria debe, y va a ser escrupulosamente analizada y resuelta.
En efecto el presidente López Obrador señala que la excusa para dejar libres a los delincuentes, es que no están integradas las investigaciones o que no se cumplió con el proceso, los delincuentes quedan libres y salen hasta burlándose; es un asunto que se debe tratar, y resolver con urgencia y eficiencia
EL PRESIDENTE AMLO ABRE LA PUERTA PARA SU REELECCION.

Ayer el Gobierno de la República dio la indicación de suprimir la sentencia: “Sufragio efectivo, no reelección”.
De inmediato los catastrofistas, los agoreros de los desastres se tiraron al piso, se rasgaron las vestiduras y declararon su desacuerdo con esta medida.
LA OLIGARQUIA, Y LA PLUTOCRACIA.
No debe cundir el pánico, porqué de todos modos, las casas reinantes en México se perpetúan en el poder, por medio de maximatos con sus hijos, sus nietos, sus sobrinos, los tíos, como el caso de la casa reinante de Atlacolmulco, con el grupo de Gustavo Baz, el grupo de los Cárdenas en Michoacán, o el de La Familia Hank, por citar un ejemplo.
Estamos hablando de la oligarquía y de la plutocracia.
Así que, si el presidente AMLO pretende reelegirse, pues tiene que hacer bien su tarea, y si cumple sus promesas, si realiza el cambio, si consolida la cuarta transformación, no veo porque negarle la reelección.
No olvidemos que en los Estados Unidos de Norteamérica, es una sana costumbre premiar a un buen presidente con la reelección.
No olvidar que con AMLO, el pueblo pone y el pueblo quita.
Así que no hay motivos de preocupación y si de esperanza en el futuro de México.
Que alguien le dé un prosac a la catastrofista de Fernanda Familiar. Digo, por favor.








