Published On: mar, Ago 6th, 2019

La Orquesta Sinfónica Infantil de México es un ejemplo de Cultura Comunitaria, un modelo de transformación y crecimiento

El Teatro Principal del Palacio de Bellas Artes fue testigo del por qué la música es el lenguaje universal y una herramienta de transformación humana, tal como lo demostró la Orquesta Sinfónica Infantil de México (OSIM) durante el concierto de clausura de su 28ª gira nacional este domingo 4 de agosto.

Un total de 137 instrumentistas menores de 17 años de edad −96 niños y 41 niñas− oriundos de 25 estados del país lograron, obra tras obra una conexión vibrante que expandió su espíritu impetuoso por todo el recinto.

Alejandra Fraustro Guerrero, secretaria de Cultura del Gobierno de México, expresó durante la presentación del concierto que la OSIM es un ejemplo de lo que busca el Programa Nacional de Cultura Comunitaria lanzado por esta Secretaría en el mes de febrero, pues esta agrupación implementada cada verano desde hace 18 años por el Sistema Nacional de Fomento Musical, no solo promueve el derecho universal a la cultura, propicia su práctica y da cabida a niños de todas las entidades del país.

“Estos niños tocaron (el sábado 3 de agosto) de manera extraordinaria en un recinto que hoy está abierto a la cultura, el Centro Cultural Los Pinos, que como Residencia Oficial estaba cerrada al público, pero hoy, como centro de cultura, vibra más y es sede de la música; nuestra apuesta con el Programa Cultura Comunitaria es llevar las expresiones artísticas a lugares hasta donde simplemente no llegaba. La OSIM ha dado muestras de ello con sus cinco presentaciones previas y que hoy culminan en el mayor recinto cultural del país”.

Acompañada por Lucina Jiménez, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y de Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta del Consejo Honorario de Memoria Histórica y Cultural de México, Fraustro Guerrero también subrayó el trabajo del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), dependencia de la Secretaría de Cultura que se encarga de promover la práctica musical como parte de un programa de transformación integral del ser humano.

“Felicito al Sistema Nacional de Fomento Musical, a sus maestros y a la familia de cada uno de los integrantes de esta orquesta por haber tenido confianza en este proyecto, en permitir que sus hijos tomen el camino de la música, pues como decía Carlos Fuentes, cuando una orquesta toca se genera la escultura intangible de la música”.

En este sentido, la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, después de señalar que el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, enviaba un cordial saludo a los miembros de la OSIM, felicitó a cada uno de los padres de los niños, niñas y adolescentes que integraron la selección 2019 de la OSIM, por permitirles tocar un instrumento ya que muchas veces se considera como un acto de ociosidad.

“Tocar un instrumento es un camino de vida. Si no se dedican a la música en ustedes ya está una semilla que germinará, porque quien ejecuta un instrumento no es violento ni le pega a nadie, más bien provoca toda una gama de emociones que canaliza y sublima. Necesitamos ya, vivir en un país en paz y no tengo la menor duda que la música es uno de los caminos a seguir para que en México estemos en paz”, resaltó.

Por su parte, Eduardo García Barrios, titular del SNFM y director artístico de la OSIM, antes de empezar el concierto señaló que se trataba de un repertorio con alto grado de dificultad que iba de la alegría a la tragedia, refiriéndose a la interpretación de piezas como Júpiter, el portador de la alegría de la Suite Los planetas de Gustav Holst; y la interpretación de dos movimientos del ballet Romeo y Julieta de Serguéi Prokofiev; así como de los celos a la furia con obras como el Vals Mascarada de Aram Jachaturian y el Danzón núm. 9 de Arturo Márquez quien, al término de esta interpretación, recibió una fuerte ovación por parte del público y los músicos ahí presentes.

Hasta el final, García Barrios dejó la interpretación de una de las obras maestras de la música sinfónica Los pinos de Roma de Ottorino Respighi, la cual reveló gratamente el trabajo realizado por los maestros de instrumento de cada una de las secciones y en el que una banda integrada por trompetas, cornos y trombones puso el destello musical de esta interpretación que sedujo al público que embelesado por dicha ejecución aplaudió de pie el final de este concierto.

Eduardo García Barrios reiteró que el trabajo que realiza en la actualidad el SNFM no está enfocado en formar músicos sino en incentivar el desarrollo integral de niños y jóvenes, por ello, a la fecha, han implementado 100 Semilleros creativos (orquestas, bandas, ensambles y coros comunitarios).

“El nuestro es un modelo de transformación y crecimiento integral en el que todos estamos conectados, donde se busca que el que avance comparta sus conocimientos con el que viene detrás, es un programa de desarrollo integral a través de la música y la OSIM podríamos decirlo, es como el nivel medio superior de nuestra pirámide. La gran base son los semilleros creativos y la Orquesta Escuela Carlos Chávez es la cúspide de nuestro programa y la OSIM es un espacio de integración, solidaridad, comunión y desarrollo integral para los menores de edad que la integran, concluyó.