Cristina ya sabe lo que pondrá a la mesa en Nochebuena: espárragos con salmón ahumado, langostinos asados (así se ahorra la mahonesa), una ensalada y, de segundo, un pescado, que prefiere a la carne. No comerá pan, y así, a cambio, tomará turrón de postre, y roscón de Reyes cuando toque; lo regará todo con una copa de sidra, que le gusta.
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La Navidad de un diabético puede ser dulce








