Ocurrió en una semana tranquila, sin carreras de por medio. Casey Stoner (Kurri-Kurri, Australia; 25 años) viajó a Italia y reunió a su equipo en una pista de karts. La sorpresa tenía forma de bólido. El piloto de Honda había regalado un kart a cada uno de sus mecánicos habituales. «La próxima vez que vayáis a una pista ya no hace falta que alquiléis los coches’, nos dijo. Viéndonos correr, era la persona más feliz», cuenta Cristian Gabarrini, su jefe de mecánicos.
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La estrella que no quiere fotos









