Con la votación mayoritaria del pueblo mexicano, en donde existen grandes posibilidades de que ambas cámaras que conforman el Congreso de la Unión, en la próxima legislatura, obtengan la mayoría calificada (dos terceras partes) de sus miembros, a fin de adicionar y reformar nuestra Constitución, surge la pregunta: ¿La Constitución dejará de ser la Ley Suprema de toda la Unión, según lo establece el artículo 133 de nuestra Carta Magna?
Claro que sí, ya que nuestro Ordenamiento Constitucional podrá ser adicionado o reformado, según le convenga a los intereses del partido dominante en el poder, que en este caso lo es Morena y sus aliados partidos Verde Ecologista y del Trabajo.
Una de las principales características de nuestra Constitución, según lo prevén sus artículos 135 y 136, es que sus normas solamente podrán ser adicionadas o reformadas por el voto de las dos terceras partes de los Diputados y Senadores que conforman el Congreso de la Unión, además se requiere la aprobación de la mayoría de las legislaturas de los Estados de la Ciudad de México (en el caso Morena actualmente ya tiene gobernados 22 Estados de la República).
Con la votación mayoritaria en México, nuestros preceptos constitucionales perdieron la rigidez que fue consagrada en el artículo 135 y se convierten en normas jurídicas flexibles, que se pueden moldear a conveniencia de nuestros gobernantes.
Por lo tanto, las 18 iniciativas de reformas a la Constitución, presentadas por el actual Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, el día cinco de febrero del presente año, podrán ser aprobadas en sus términos en el mes de septiembre que inicia en funciones la nueva Legislatura Federal.
La principal intención del actual gobierno federal, es la aprobación de la reforma al Poder Judicial de la Federación, que tiene por objeto decapitar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y afectar a Jueces y Magistrados Federales.
La iniciativa, todavía no es muy clara, ya que en un principio se habló de que los altos funcionarios del Poder Judicial Federal, sean electos directamente por el voto popular del pueblo; pero el encargado de elaborar dicha reforma el ex Ministro de la Corte Arturo Zaldívar, ha declarado a los medios de comunicación que podría ser el nombramiento de Jueces, Magistrados y Ministros, por el voto indirecto del Senado de la República. Hay que esperar a que se de a conocer la iniciativa constitucional en sus términos.
Pero también, se pretende reformar al Instituto Nacional Electoral, para volverlo un órgano de consultas populares y la desaparición de los organismos autónomos que contempla nuestra Constitución, como son el INAI, COFECE, CONEVAL, IFETEL, y otros, que según AMLO considera erogan enormes recursos del presupuesto de egresos de la federación.
También, se busca elevar a rango constitucional las funciones de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la CFE (Comisión Federal de Electricidad), dándoles primacía frente a cualquier inversión extranjera.
Por ello, la lucha de los partidos que forman la alianza PRI, PAN y PRD, para que se recuenten en cada uno de los 300 Distritos Electorales el voto que emitimos los mexicanos, tratando de que varíen los resultados de las votaciones de ambas cámaras, pero, sobre todo, la del Senado de la República, en donde todavía según resultados del INE, no alcanza Morena y sus partidos satélites la tan anhelada mayoría calificada, para reformar nuestra Constitución. Lo que sabremos hasta el día veintitrés de agosto del año en curso.
La caída de la bolsa mexicana y la depreciación del peso, son una muestra de que los capitales extranjeros no están de acuerdo con la forma de integración del Congreso y la posible ausencia de un verdadero estado de derecho.
M.D. MIGUEL ÁNGEL TEJEDA ORTEGA.









