Los jornaleros del valle de San Quintín, en el estado mexicano de Baja California, consiguieron el alza del salario mínimo, una de las demandas que motivaron sus movilizaciones de protesta, se conoció hoy.
Se trata de miles de trabajadores agrícolas, muchos de ellos migrantes indígenas, que se levantaron contra las condiciones de explotación laboral en empresas que fundamentalmente exportan al mercado estadounidense.
Tras meses de movilizaciones e incluso de represión, ahora consiguieron que autoridades federales intervinieran en el conflicto y establecieran el aumento salarial en tres escalas, acorde a la categorización de las agroempresas en grandes, medianas y pequeñas.
El sueldo base mínimo será retroactivo al 24 de mayo del presente año; además, se les pagará un bono de fin de año, equivalente a dos semanas de trabajo, antes del 20 de diciembre de cada año.
La Secretaría de Agricultura (Sagarpa) y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), junto con el Instituto Mexicano del Seguro Social y el gobierno del estado, identificarán a las empresas para categorizarlas.
Ninguna empresa pagará menos del salario mínimo establecido en este acuerdo, según las autoridades.
Esta categorización se realizará en el transcurso de 15 días hábiles, con la participación de una comisión de la Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social, que agrupa a los jornaleros.
En la primera semana de julio se reanudará la mesa del diálogo para vigilar el cumplimiento de los compromisos signados.
Se acordó privilegiar el diálogo y la concertación, para evitar actos que afecten a terceros y que impacten la seguridad, el orden y la economía de la región
Fidel Sánchez, uno de los voceros de la alianza, dijo que este es «un acuerdo histórico, que significa el inicio de la continuación de una lucha que concluirá con la creación del sindicato nacional independiente de trabajadores del campo».
No perdimos la guerra y daremos aún muchas batallas, apuntó en referencia a que el aumento salarial quedó por debajo de sus demandas y quedan otras exigencias por discutir en la mesa de negociación.









