La bula “Spes non confundit” (“La esperanza no defrauda”) es el documento oficial con el que el Papa Francisco convoca el Jubileo Ordinario de la Esperanza para el año 2025. Este documento, presentado el 9 de mayo de 2024 en la Basílica de San Pedro del Vaticano, se estructura en 25 puntos divididos en cinco secciones principales:
- Una palabra de esperanza: Reflexiona sobre la importancia de la esperanza en la vida cristiana, inspirándose en las enseñanzas del apóstol Pablo.
- Un camino a la esperanza: Invita a los fieles a emprender un recorrido espiritual durante el Año Santo, enfatizando la peregrinación y la renovación de la fe.
- Signos de esperanza: Destaca acciones concretas que simbolizan la esperanza, como la promoción de la paz mundial, el apoyo a los más necesitados y la defensa de la dignidad humana.
- Llamamientos a la esperanza: Hace un llamado a las naciones más ricas para condonar las deudas de los países en desarrollo y aboga por la unidad entre los cristianos, proponiendo una celebración unificada de la Pascua.
- Anclados en la esperanza: Subraya la necesidad de que la comunidad cristiana sea un testimonio vivo de esperanza, especialmente hacia los pobres, refugiados, jóvenes, presos y ancianos.

Con gran gozo, queremos invitar a todas las familias católicas de Puebla a vivir el Jubileo de la Esperanza convocado por el Papa Francisco, quien nos recuerda con fuerza que “la esperanza no defrauda” (Spes non confundit). Este es un tiempo de gracia, de renovación y de encuentro con Dios, un momento para mirar al futuro con fe y confianza.
En el marco de esta gran celebración, los convocamos para participar a la Procesión de la Familia, que se llevará a cabo el próximo 2 de marzo, día en que la Iglesia en México celebra el Día de la Familia. Partiremos a las 9:00 a.m. desde la 9 Oriente número 5, caminando con alegría hacia nuestra querida Catedral Metropolitana de Puebla, donde pasaremos por la Puerta de la Esperanza, implorando a Dios la indulgencia tan anhelada.
¡Todos son bienvenidos!
- A ustedes, papás y mamás, que con su amor sostienen el hogar y educan en la fe, los animamos a caminar con valentía, porque “la esperanza cristiana no es solo expectativa, sino certeza”.
- A ustedes, jóvenes y adolescentes, que buscan sentido en su vida, vengan a descubrir que “la esperanza nos invita a no detenernos ante las dificultades”.
- A ustedes, niños, que con su inocencia nos recuerdan que el Reino de Dios es de los pequeños, únanse con su entusiasmo, porque “la esperanza es la sonrisa de los niños y la ternura de los abuelos”.
- A ustedes, abuelitos y abuelitas, que con su sabiduría y testimonio de fe son pilar de nuestras familias, los invitamos a caminar con nosotros, pues “la esperanza nos ancla en la fidelidad de Dios”.
- A ustedes, primos, tíos, nueras, yernos y a todo el pueblo de Dios, ¡no se queden fuera de esta cita con la esperanza!

Este será un camino de fe y unidad, una oportunidad para orar juntos, fortalecer nuestros lazos familiares y pedir a Dios que “nuestras casas sean verdaderos santuarios de vida y amor”.
¡No falten! Preparémonos con el corazón abierto y vivamos juntos la alegría de este Jubileo. No se les olvide estar en gracia para recibir la indulgencia.
Nos vemos el 2 de marzo a las 9:00 a.m. en la 9 Oriente número 5. ¡Que la esperanza nos guíe!
Para obtener la indulgencia plenaria durante el Jubileo de 2025 convocado por el Papa Francisco, los fieles deben cumplir con las siguientes condiciones:
- Arrepentimiento sincero: Estar verdaderamente arrepentidos, excluyendo todo afecto al pecado.
- Confesión sacramental: Participar en el sacramento de la penitencia para purificarse de los pecados.
- Comunión eucarística: Recibir la Sagrada Comunión para alimentarse espiritualmente.
- Oración por las intenciones del Papa: Rezar por las intenciones del Sumo Pontífice, manifestando la unión con toda la Iglesia.
- Peregrinación a un lugar sagrado: Realizar una peregrinación a una de las basílicas papales en Roma, a otros lugares sagrados designados para el Jubileo, o a lugares designados por las diócesis locales, participando devotamente en celebraciones litúrgicas o actos de piedad.

Además, aquellos que, por enfermedad u otras causas graves, no puedan participar físicamente en las celebraciones jubilares, pueden obtener la indulgencia uniéndose espiritualmente a los ritos jubilares, ofreciendo sus oraciones y sufrimientos a Dios.
Es importante destacar que la indulgencia plenaria puede aplicarse también en sufragio por las almas de los fieles difuntos.
Para obtener información más detallada y actualizada, se recomienda consultar los comunicados oficiales de la Santa Sede y las directrices específicas de cada diócesis.
¡Familias poblanas, el Jubileo 2025 nos llama a caminar juntos en la esperanza!










