El sitio de Puebla, ocurrido en 1963, ha sido la lucha más larga y difícil en la historia del Continente Americano, destacó Humberto Morales Moreno, Secretario Académico del Posgrado en Ciencias Sociales de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la BUAP, luego de su participación en el coloquio internacional del mismo nombre, organizado por esa unidad académica.
A 150 años de la rendición del ejército de oriente, justo el 17 de mayo de 1863, Morales Moreno, señaló que gracias a la participación de destacados investigadores del país, se obtuvieron conclusiones importantes sobre la trascendencia de dicho evento histórico y su impacto en la vida de la ciudad de Puebla.
«Las investigaciones demuestran que hubo una enorme resistencia republicana, tanto de la población como del ejército de oriente, compuesto por batallones de varias partes del país. Se trató de una resistencia nacional contra el invasor, pero la ciudad tiene un papel fundamental, lo cual se ha rescatado en este coloquio», puntualizó.
El historiador consideró dicho episodio histórico, incluso, como más relevante que la Batalla del 5 de Mayo, debido a que reunió a una buena parte del ejército nacional y, además, marcó el inicio de un gobierno itinerante que resistió cuatro años de lucha, la cual inició en Puebla.
En el salón de Proyecciones del Edificio Carolino, Morales Moreno aprovechó para presentar su investigación relacionada con las «Memorias del General Negrete y la rendición de Puebla», cuyo objetivo es demostrar que Negrete conocía muy bien Puebla, debido a que ya había peleado varias batallas, inclusive, durante la Guerra de la Reforma.
«Ello explica por qué cuando Lorencez fue sorprendido en los fosos de Loreto y Guadalupe, fue porque Negrete mandó a hacer una zanja, donde caen los soldados franceses», apuntó.
El académico de la BUAP expuso que el general Negrete no sólo es quien pelea a favor de la República el 5 de mayo, sino quien organiza la resistencia en 1863. «Fue el único que durante la rendición de la plaza, no se rinde ni rompe su armamento, sino que lo esconde, huye de los franceses, se refugia en Huauchinango y Zacatlán, para después custodiar a Juárez durante su exilio por San Luis, Monterrey y Chihuahua. Y es él quien prepara la resistencia durante cuatro años para que junto con Porfirio Díaz liberen Puebla el 2 de abril de 1867, fecha en la que se libera definitivamente a la ciudad», reveló.
Finalmente, Morales Moreno resaltó que la BUAP ha tenido una participación fundamental en el impulso a la publicación de documentos, libros y tesis sobre la intervención francesa.










