Con el propósito de identificar la magnitud de la infección por VIH en poblaciones específicas, dependencias gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil realizarán una encuesta, en el marco del cierre del Proyecto de País, conducido por FUNSALUD, bajo un acuerdo de subvención financiado por el Fondo Mundial de Lucha Contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria.
Anunciaron en conferencia de prensa, Patricia Uribe, Directora de CENSIDA; Eduardo González-Pier, Presidente Ejecutivo FUNSALUD; Blanca Rico, Coordinadora General de la Unidad de Gestión del Proyecto del Fondo Mundial FUNSALUD; Mauricio Hernández Ávila, Instituto Nacional de Salud Pública, y Alfonso Sandoval, Oficial del UNFPA.
La encuesta 2013, es resultado de un esfuerzo conjunto de la Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD); el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP); el Centro Nacional para Prevención y Control del VIH/SIDA (CENSIDA), con la colaboración de las organizaciones de la sociedad civil de lucha contra el VIH/sida; las poblaciones de HSH, HTS y mujeres trans; de los Programas Estales de VIH, y de los Centros Ambulatorios de Prevención y Atención del Sida y las ITS (CAPASITS) de las entidades federativas participantes.
Asimismo, permitirá conocer la satisfacción de la población HSH, HTS y de mujeres trans respecto a las estrategias de prevención y detección del VIH implementadas durante los últimos dos años de este proyecto e identificar el impacto de algunas de las acciones.
Servirá también como base para fortalecer el componente de prevención de la Respuesta Nacional de VIH en estas poblaciones, en un marco de derechos humanos y en cumplimiento de los compromisos internacionales adoptados por el país en esta materia.
Es de destacar que de esta encuesta de seguimiento, se obtendrá información específica de dos poblaciones que quedaron sub-representadas en la encuesta basal de 2011: mujeres trans (4 ciudades de las 24) y hombres trabajadores sexuales (HTS) (6 ciudades de las 24). Otra característica es que las organizaciones de la sociedad civil implementadoras de intervenciones de prevención a nivel local, participarán de manera directa en la actualización del mapeo de los sitios de encuentro.
La participación en la encuesta será voluntaria, previa firma de consentimiento informado donde se detallará toda la información sobre el Proyecto, su objetivo, riesgos y beneficios. La información que proporcionen las personas participantes será estrictamente confidencial y anónima; bajo ninguna circunstancia se pedirán nombres o información que identifique a la persona encuestada.
A las personas participantes se les aclarará que los resultados de la prueba de VIH no serán entregados, porque el propósito es medir la frecuencia de VIH con fines estadísticos y no se trata de una campaña de detección.
La toma de muestra se realizará en sitios de encuentro donde, en algunos de ellos, no existen las condiciones para brindar consejería, componente fundamental para dar resultados. Lo que si se garantiza es la confidencialidad. Cada participante recibirá un tríptico con la lista de lugares donde podrá hacerse la prueba de VIH posteriormente para recibir información y resultados con consejería.
Con esta información, CENSIDA y los programas estatales de VIH/sida, podrán diseñar políticas públicas de prevención dirigidas a las poblaciones donde la epidemia ha afectado al mayor número de individuos, además de servir como línea de base para evaluar, más adelante, la efectividad de las acciones de la respuesta nacional a la epidemia del VIH.
Los resultados documentarán la relevancia del papel de las organizaciones de la sociedad civil en la respuesta a la epidemia, particularmente, la participación activa de quienes han sido mayormente afectados.
FUNSALUD continuará involucrada activamente en la respuesta a la epidemia después de que termine la fase de transición del Proyecto, en diciembre de este año.
Las instancias multilaterales como el Sistema de las Naciones Unidas, incluyendo a ONUSIDA y sus copatrocinadores, tienen un papel fundamental para asegurar que las buenas prácticas del proyecto se sigan replicando en el país durante los próximos años, a fin de seguir avanzando en el control y manejo del VIH/sida en México, así como el resto de las organizaciones que tuvieron un papel relevante en su ejecución, entre las que destacan los subreceptores: Instituto Nacional de Salud Pública, Fundación Mexicana para la Planificación Familiar (Mexfam), Democracia y Sexualidad (Demysex), y Population Services International (PSI), y decenas de organizaciones de la sociedad civil.








