
Las máximas autoridades de la Iglesia Católica en México demandan la búsqueda urgente de soluciones ante el aumento de la criminalidad y acciones vandálicas que afectan a las comunidades en todo el país.
El cardenal Norberto Rivera, arzobispo Primado de México, reitera en sus homilías que la nación atraviesa una grave crisis de autoridad y solicita al gobierno superar estos problemas.
En la conmemoración del Corpus Christi en la Capilla de la Inmaculada Concepción, en la Plaza Tlaxcoaque, en la metrópoli, dijo: la nación está padeciendo y vaga insegura entre tantos interrogantes.
Pidió a los mexicanos orar para mantener la unidad entre iglesia y sociedad, por la reconciliación y la concordia nacional.
La dirigencia religiosa también pide esclarecer los asesinatos a sacerdotes, así como seguridad para ejercer el ministerio sacerdotal.
Durante la administración de Enrique Peña Nieto se reportan 520 extorsiones a sacerdotes, más 17 asesinados, 25 atentados contra seminaristas, laicos y presbíteros, dos desaparecidos y dos secuestrados.
Los estados más peligrosos son Guerrero, Ciudad de México, Michoacán y Chihuahua, entre otros.
México ocupa el primer lugar en Latinoamérica en crímenes contra ministros de la iglesia católica.









