
EL IMPERIO DEL MAL.
El diario los Ángeles Times, publico’ que antes del operativo “Rápido y Furioso”, altos funcionarios del departamento de Justicia, del gobierno de los Estados Unidos, realizaron otro operativo para introducir miles de armas de fuego a México.

Se llamo operativo Receptor Abierto, o Wide Receiver, y fue realizado desde la oficina de la Administración contra el Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) en Tucson.
Los investigadores del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, que preside el republicano Darrell Issa, señalaron que los funcionarios del Departamento de Justicia también sabían del trasiego ilegal a través de “Rápido y Furioso”. Esta es la perniciosa influencia del imperio del mal.
FRANCISCO BLAKE MORA RECIBIÓ QUEJA DE DIPUTADOS POR EL ULTRAJE AL DIPUTADO BAILEY.
El Secretario de Gobernación, Francisco Blake, se reunió en el Palacio de Cobián, con una comisión plural de diputados encabezados por Carlos Flores Rico, el diputado Eduardo Bailey, ambos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Pablo Escudero, del Verde Ecologista de México, Florentina Rosario, del Partido de la Revolución Democrática, Pedro Vázquez, del Partido del Trabajo, Gerardo del Mazo, de Nueva Alianza, y María Teresa Ochoa, de Movimiento Ciudadano antes Convergencia, mismos que le manifestaron su condena por el allanamiento y cateo a la casa del diputado Eduardo Bailey y el agravio a su familia el 15 de septiembre, por elementos de las fuerzas armadas .
Los diputados dijeron que le hicieron sentir y ver a Blake Mora su reclamo e indignación por la vulnerabilidad de los ciudadanos para preservar sus hogares, entre ellos la de un diputado; y le manifestaron su preocupación por la vulnerabilidad de los ciudadanos en su seguridad.
LOS DEFRAUDADOS ESTÁN ESTUPIDOS.
Los fallidos inversionistas lerdos, conocidos como defraudados, y que fueron estafados por Sitma, Invergroup, y otras corporaciones criminales están actuando de manera ilegal y estúpida.
Ya el martes 13 de septiembre interrumpieron la ceremonia luctuosa del 164 aniversario del holocausto de los Niños Héroes, para exigirle al señor Gobernador del Estado que, de los recursos del pueblo, les restituya el dinero que perdieran por ilusos y tontejos.
El señor gobernador les explico que no existe ninguna razón ni constitucional, ni legal, ni moral, para que el Gobierno del Estado tome dinero del erario público, para reponerles, sus pérdidas económicas, por andar especulando en casas de inversión irregulares, y buscando ganancias fuera de la realidad.
La acción que si deben emprender es exigirles a las autoridades judiciales de Puebla, que cumplan con la Ley y busquen a los defraudadores, los encarcelen y les obliguen a devolver lo robado.
Pero como esto puede ser una misión imposible, porque algunos de estos delincuentes de cuello blanco tienen protección, lo que deberían de hacer los fallidos inversionistas, integrantes del patético frente único de defraudados, es buscar, encontrar a los defraudadores, -todos tienen nombre y apellido-, y colgarlos de los pelos, para que les devuelvan lo robado.
Sobran policías o “sacerdotes cívicos”, que podrían desempeñar esta acción justiciera.
Por lo pronto estos ilustres ilusos habían estado amenazando a las autoridades, de que iban a seguir realizando manifestaciones para tratar de obtener dinero del erario de los poblanos. Durante la fiesta del Atlixcáyotl, también hicieron una incursión violenta en el evento, para exigirle al Secretario de Gobernación “su dinero”.
Y ayer estos perturbados desquiciaron el tránsito terrestre en la ciudad de Puebla. Afectaron por varias horas el quehacer de decenas de miles de poblanos. Y en este escenario las autoridades poblanas deben frenar estos abusos, ya lo dijo Rafael Moreno Valle, el erario público no les va a reponer el dinero que perdieron.
Y nosotros los poblanos no debemos pagar con nuestros impuestos lo que ellos perdieron por mentecatos.
Así que los ciudadanos les exigimos a las autoridades les proporcionen un chiquero para sus manifestaciones, porque no se debe permitir que desquicien a las horas pico, las actividades de los ciudadanos que si trabajan.









