
EL PAN SIN AUTORIDAD MORAL
Fernando Larrazábal Bretón, presidente municipal panista de Monterrey Nuevo León, se negó por enésima vez a dejar su cargo a pesar de las graves acusaciones contra su hermano Jonás Larrazábal, de vender protección a los dueños de casinos.
No obstante que el dirigente panista Gustavo Madero Muñoz le pidió que se retirara del cargo, el alcalde panista Larrazábal no lo hizo. Lo que resulta lógico en virtud de la falta de autoridad moral de los integrantes del Comité Nacional del PAN.
Para empezar el presidente del PAN, Gustavo Madero Muñoz, maneja un doble discurso por un lado dice que la agenda partidista panista va a privilegiar el combate a la corrupción y que por ello el le suplicó al alcalde Fernando Larrazábal que solicite licencia a su cargo mientras se investiga la acusación contra su hermano Jonás de recibir dinero en varios casinos.
Ayer mismo la dirigencia panista fue al incendiado casino Royal donde estuvieron una hora y media, y al término de esa visita extraña, les dijo a los periodistas presentes: “El PAN tiene una visión de privilegiar la agenda del combate a la corrupción, la agenda de combate a la impunidad, sea quien sea, cométalo quien cometa, cualquier delito debe ser aclarado».
también dijo que: “El Partido Acción Nacional quiere ser muy contundente con los ciudadanos de Nuevo León de que pueden confiar en nuestro partido, que es un partido aliado con la legalidad, con el Estado de Derecho, con la transparencia, con los ciudadanos».»Esta es una agenda de largo plazo, es una agenda que toma un cambio de cultura en un país que tiene que avanzar en esta transición de una manera importante».
También dijo que: «Fue una petición, no en su carácter de alcalde, sino en su carácter de panista, para que nos ayudara a mandar una señal a los ciudadanos de que el PAN estará siempre a favor de la transparencia y la investigación de cualquier irregularidad” .
Pero en la realidad Madero Muñoz y su comité nacional están dándole largas al asunto y de hecho no pueden resolver el grave desacato del alcalde panista al llamado –hipócrita– de su dirigencia nacional.
La secretaria del PAN, Cecilia Romero Castillo fue la titular del Instituto Nacional de Migración, instancia que fue absolutamente omisa para detectar, evitar y castigar las matanzas de migrantes indocumentados y que culminó su cargo en medio de un escándalo internacional por la matanza de San Fernando.
Y el secretario de Acción de Gobierno del Comité Nacional del PAN Juan Francisco Molinar Horcasitas, ex director nacional del IMSS, es a quien señalaron de no actuar imparcialmente por el incendio de la guardería ABC.
Así que ante el llamado de estos personajes, que manejan el doble discurso, la omisión, y la hipocresía, Fernando Larrazábal Bretón, presidente municipal panista de Monterrey no va a dejar su cargo a pesar de las graves acusaciones contra su hermano Jonás Larrazábal, de vender protección a los dueños de casinos.

NI ERNESTO CORDERO PUDO CONVENCER A LARRAZABAL
Es más, ayer el mismo aspirante panista a la Presidencia de la República, Ernesto Javier Cordero Arroyo, en la tumba del fundador del PAN, Manuel Gómez Morín también exhortó a Fernando Larrazábal a solicitar licencia -al menos-, llamado que no acato el edil de Monterrey, en un abierto y descarado desacato a quien debería de inspirarle, por lo menos, respeto, por ser el delfín del presidente panista Felipe Calderón.
De última hora, anoche Fernando Larrazábal Bretón, al saber que podría ser expulsado del PAN, dijo que aún así no iba a pedir licencia. Esta es la manera de gobernar de los panistas.









