MÉXICO ES UN PAÍS DE DESEMPLEADOS.
EL DESEMPLEO ES UNA BOMBA DE TIEMPO EN MEXICO
En un estudio realizado por el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la UNAM, se informa que en nuestro país hay 8.7 millones de desocupados y no 2 millones 400 mil desempleados como reporta el INEGI, y que este numero real de desempleados en México contradice las cifras oficiales publicadas por el gobierno de la república
Esta información de que en nuestra nación había casi nueve millones de mexicanos sin trabajo al final del año 2011, pone en evidencia toda la información oficial al respecto y sobre todo nos advierte que el panorama económico en nuestro país se va a empeorar, sumado a la violencia, a la incertidumbre y a la inestabilidad política y financiera.
La Universidad Nacional Autónoma de México a través del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) dio a conocer su mas reciente reporte de investigación, en el cual este organismo de estudios nos hace saber que el gobierno mexicano ha encubierto de manera permanente las cifras reales de desempleo en el país, debido a que la metodología que utiliza el INEGI para medir la tasa de desocupación no es adecuada.
Los investigadores el profesor Luis Lozano Arredondo, el Dr. David A. Lozano Tovar, y Jaime Vázquez, dieron a conocer que la taza que publica el INEGI solo contempla a los desocupados que activamente han buscado trabajo durante el último mes, pero no cuantifica ni incluye a los desempleados que ya se cansaron de buscar o ya no creen tener oportunidad de encontrarlo.
Los investigadores Jaime Vázquez, Luis Lozano Arredondo y David Lozano Tovar, también dijeron que: «Con la tasa de desocupación, el gobierno está ocultando al 72 por ciento de la población desempleada, pero además no se está contemplando a quienes sufren de una situación crónica de desempleo».
Que es el Centro de Análisis Multidisciplinario
El objetivo básico de este Centro de Análisis Multidisciplinario es contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo de trabajadores, campesinos, y clases populares. Realizando estudios de las causas e impacto socioeconómico que sobre estos sectores sociales tiene la actual política económica, social y laboral del gobierno federal, sobre todo a partir de los años 80.
Coordinación e integrantes.
Coordinación: Prof. Luis Lozano Arredondo y Dr. David A. Lozano Tovar, Investigadores e Integrantes: Profesor Javier A. Lozano Tovar (Coordinador de Proyectos de Investigación), Profesor Fructuoso Matías García; Nubia Marisol Conde Menchaca, Karla Anallely Antonio Correa, Xehel Vazquez Martínez, Irma Otero Fonseca, Paula Nallely Lemus Ramos, Ernesto Emilio Morales Guerrero, Carolina Maldonado Carreño, Sergio Catez Suárez, Cristian Jesús Hernández Jaimes, Jose Antonio Vázquez Bravo
ESTE ES EL SEXENIO DEL DESEMPLEO.
Además los analistas del CAM también dieron a conocer que el INEGI, mide la tasa de desocupación con base en datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la cual clasifica a la población de 14 años en adelante en las siguientes categorías: población económicamente activa (PEA) y población no económicamente activa (PNEA).
Que la primera de ellas está integrada a su vez por dos grupos: los que durante el periodo de referencia realizaron una actividad económica es decir la población ocupada y los que buscaron activamente una durante el mes anterior al día de la entrevista sin encontrarla o población desocupada.
El profesor Luis Lozano Arredondo nos explica que cuando se habla de la población económicamente activa se abarca a las personas que durante el periodo de referencia no realizaron actividad económica alguna, ni buscaron desempeñar una en el mes anterior al día de la entrevista.
Lozano Arredondo dijo que la población económicamente activa se divide en población disponible, que son las personas que en la semana de referencia no tenían trabajo ni buscaron activamente uno por considerar que no tenían oportunidad de encontrarlo, pero tienen necesidad e interés en trabajar y en población no disponible, quienes están en la misma situación, pero no tienen necesidad o interés en trabajar.
La forma en que el INEGI calcula la tasa de desocupación, , es dividiendo a la población desocupada entre el total de la PEA y multiplicando el cociente por cien, pero dejando fuera a todos los demás.
Y en este tenor el doctor David A. Lozano Tovar asegura que el INEGI no calcula una verdadera tasa de desempleo, lo que hace es medir una tasa de desocupación que excluye a la gente vencida por no encontrar empleo o a quien simplemente tiene un panorama laboral incierto.
DESEMPLEO, HAMBRE E INESTABILIDAD POLITICA Y SOCIAL, VAN DE LA MANO
En este escenario la Universidad Nacional Autónoma de México a través del Centro de Análisis Multidisciplinario asegura que de acuerdo a la metodología de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en situaciones en que los medios convencionales de búsqueda de empleo son insuficientes o en que el mercado laboral está desorganizado o es de alcance limitado la definición estándar de desempleo puede aplicarse «suprimiendo el criterio de búsqueda de empleo».
Tomando como base esta metodología, la tasa de desempleo (que no de desocupación) calculada a nivel nacional al cuarto trimestre de 2011 es de 15.4 por ciento (8 millones 710 mil 108 personas), mientras que para este mismo periodo, el INEGI calculó una tasa de desocupación de sólo 4.8 (2 millones 437 mil 409 personas).
El CAM encontró que durante este sexenio hay una diferencia de al menos 10 puntos porcentuales entre ambas tasas.
Como ejemplo señaló que mientras la desocupación llega a su punto más alto durante el tercer trimestre de 2009 con 6.2 por ciento, para el mismo periodo el desempleo fue de 16 puntos porcentuales.
Los investigadores del CAM concluyeron que la importancia de diferenciar los términos resulta nodal ya que al hacerlo podremos tener un panorama de mayor claridad sobre la situación real y cotidiana a la que se ve enfrentada la fuerza de trabajo en México, y que de acuerdo con datos de la OCDE difundidos, por la UNAM, la tasa de desocupación en México repuntó en febrero hasta llegar a 5.2 por ciento, pese a lo cual se encuentra todavía entre las siete más bajas dentro de los países que integran el organismo internacional, cuyo promedio en febrero fue de 8.2. Y no olvidemos que desempleo, hambre e inestabilidad política y social, van de la mano.











