EL EMBAJADOR WAYNE, EL PROCURADOR CARRANCÁ Y FUNCIONARIOS MEXICANOS INICIARON ESTRATEGIAS CONTRA EL TRÁFICO DE PERSONAS.

En los últimos días del año 2011, se celebro una importante reunión entre funcionarios mexicanos, encabezados por el Procurador de Justicia de Puebla, Víctor Antonio Carrancá Bourget, con el embajador de los Estados Unidos en México el señor Anthony Wayne, para celebrar conversaciones para combatir un grave problema que afecta a ambos países.
Desafortunadamente, a causa de los festejos del fin de año, no se le dio el adecuado seguimiento periodístico a estas pláticas, pero nosotros tratamos de rescatar estos encuentros, y difundir la información generada. Es importante mencionar que de los estados de la república el único procurador que esta trabajando en la búsqueda de soluciones a este flagelo es Víctor Antonio Carrancá Bourget.
Y si, en efecto el Embajador de los Estados Unidos, Anthony Wayne se reunió en la sede diplomática de ese país con representantes de las Procuradurías Generales de Justicia del estado de Puebla, y del Distrito Federal, de la Procuraduría General de la República, de la Secretaría de Seguridad Pública federal, y del Congreso de la Unión, quienes son miembros de un grupo multi-jurisdiccional de procuración de justicia, mismos que ya habían viajado en noviembre pasado a Washington, D.C. con el fin de entablar contacto con sus contrapartes y tener mayor información sobre los esfuerzos de los Estados Unidos por combatir el tráfico de personas.
El Embajador Anthony Wayne agradeció a los participantes su compromiso de luchar contra el tráfico de personas, y su disposición a compartir sus experiencias con sus contrapartes estadounidenses. “Sólo con la buena voluntad y la cooperación de personas en ambos lados de nuestra frontera compartida — al igual que en otros países — podemos terminar con la práctica inmoral y detestable de la esclavitud humana”, dijo el diplomático estadounidense.
Durante una de sus visitas a Washington, en noviembre pasado, los miembros del grupo de estudio se reunieron con funcionarios de los Departamentos de Justicia y de Estado, del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y con miembros de organizaciones no gubernamentales, profesionistas del derecho, especialistas en derechos civiles y del Centro Nacional e Internacional para Niños Extraviados y Explotados.
También observaron juicios orales y tuvieron la oportunidad invaluable de compartir sus mejores prácticas, y de establecer contacto con agencias e instituciones en los Estados Unidos interesadas en este campo, al igual que entre ellos mismos.
Un miembro del grupo que había viajado a Washington a fines de octubre pasado fue el Subsecretario de Gobernación Felipe Zamora, quien pereció poco después en el trágico accidente aéreo que también cobró la vida del Secretario Francisco Blake Mora y de otras seis personas.
El Embajador Wayne recordó el compromiso del Subsecretario Felipe Zamora con la lucha compartida en contra del tráfico de personas e hizo la siguiente reflexión sobre la tragedia de que el Subsecretario y los demás servidores públicos hubieran perdido la vida: “Podemos honrar su legado redoblando nuestros esfuerzos para mantener a las personas vulnerables libres del yugo de quienes tratan de explotarlos para obtener ganancia económica”.
Con este propósito, – nos comunico el embajador Anthony Wayne-, la Embajada de los Estados Unidos seguirá cooperando estrechamente con sus contrapartes en el gobierno federal de México, al igual que con gobiernos estatales como el del estado de Puebla, y los gobiernos locales o municipales, agencias de procuración de justicia y grupos de la sociedad civil para detener y desmantelar a las bandas de traficantes de personas, así como para proteger a las víctimas de ese comercio ilegal.
EARL ANTHONY WAYNE
Xavier Díez de Urdanivia nos dice que: “Wayne es un diplomático de carrera, con una antigüedad que data de 1975 y su último cargo ha sido embajador adjunto de Estados Unidos en Afganistán.
Wayne fue subsecretario de Estado, con funciones en materia de asuntos económicos y empresariales, lo que quizá plantee para México –cuando menos para sus empresarios- una perspectiva promisoria en el mundo de la economía.
Wayne es un politólogo, de 60 años, originario de California, en cuya Universidad –sede Berkeley- estudió el equivalente a nuestra licenciatura, mientras que la maestría en Ciencias Políticas la curso en las también prestigiosas universidades de Stanford y Princeton, mientras que obtuvo otra en Administración Pública, cuyo grado le fue otorgado nada más y nada menos que por de la Universidad de Harvard.
Wayne es de los pocos diplomáticos estadounidenses que han alcanzado el nivel de “Embajador de Carrera”, lo que habla bien de su desempeño en esa rama del servicio civil.
Wayne se desempeño en la Argentina durante los tiempos de George Bush Jr., de un lado, y Kirchner, del otro, en medio de grandes y graves tensiones, que aparentemente el embajador Wayne logró distender de manera eficaz y suave”.
Xavier Díez de Urdanivia nos dice que: “ Es alentador que venga un diplomático con las credenciales que ostenta Wayne, aunque para algunos su estatura política disminuya la importancia de México a los ojos de los Estados Unidos o signifique que cubrirá un interinato mientras se resuelven las cosas electorales en ambos países, pero principalmente allá”.
También dice que: “ La clase empresarial mexicana espera que sea benéfico su desempeño, como podría esperarse a juzgar por sus antecedentes”.










